St. Vincent

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Definición de santo: “Los santos son hombres o mujeres destacados en las diversas tradiciones religiosas por sus atribuidas relaciones especiales con las divinidades o por una particular elevación ética”. Hoy conocemos a uno nuevo, se llama… ‘St. Vincent’.

“Los santos nunca se rinden”.-Oliver.

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Crítica de St. Vincent

‘St. Vincent’ me “pintaba” bien desde el momento en que tuve conocimiento de la misma. El hecho de ver a un actor de la talla de Bill Murray interactuando con un chavalín, y a un sólido reparto de intérpretes en el casting me hizo ponerla “bajo seguimiento de los que nunca mueren”. Y, efectivamente, una vez vista no me decepcionó para nada e incluso me dio mucho más de lo que esperaba en un principio.

La historia del film podemos decir que, en principio, es la típica de hombre malhumorado que conecta con un niño que ve cómo éste es en realidad. No obstante, la película está muy bien contada y cuidada en su dirección, profundiza en casi todos los personajes para que empatices con ellos y, finalmente, incorpora un giro argumental que la hace resaltar todavía más. En definitiva, una película filmada con gran cariño y cuidado por su novel director, Theodore Melfi.

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Un Theodore Melfi que también se ocupó de escribir el guión dando lugar a un muy notable libreto en el que tuvimos, cómo era de esperar, muchas situaciones cómicas y divertidas. Situaciones protagonizadas por el contraste de juntar a un tipo envejecido y desagradable como Vincent con un jovencito débil y pequeño que casi no sabe nada de la vida de los adultos. Además, Melfi fue profundizando, poco a poco y de manera suave y sutil, en cada personaje (el propio Vincent, la madre de Oliver o incluso uno de los pequeños abusones que la toma con él en el colegio) dejándolos desnudos a ojos del espectador/a. Pero no sólo de comedia vive ‘St. Vincent’, ya que también tenemos tiempo para el drama. Un drama que, casi sin darnos cuenta, nos estallará en la cara con la guardia bajada provocada por la diversión y que puede llevar a la emoción a más de un espectador/a.
En definitiva, Melfi escribió un gran guión (típico si queremos, pero un gran guión) que nos dejó mensajes siempre hermosos como: la amistad, la fidelidad, el concepto de santidad hoy en día, el saber mirar más allá de la fachada exterior o el hecho de que la familia está dónde uno la encuentra.

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“¿Quieres que haga de canguro?”… Descubriendo a Vincent.

Tiempo ahora de comentar en esta crítica de St. Vincent las actuaciones del film. Estas estuvieron lideradas por un genial Bill Murray en el papel de Vincent. El actor nacido en Illinois está sensacional en todos y cada uno de los momentos del film, y nos regaló a un jubilado arisco y de poco o nulo trato social que lleva una vida poco ejemplar dedicada a beber, fumar, apostar y demás… Sin embargo, no todo es lo que parece, y esto es lo que descubrirá el jovencito Oliver, interpretado fenomenalmente bien por el chavalín (debutante) Jaeden Lieberher, que recreó a un pequeñajo débil, ingenuo pero listo, y al que es imposible no cogerle cariño desde el primer momento en que aparece en pantalla. Gran química entre Murray y Lieberher que nos llevaron a empatizar rapidísimamente con sus personajes.

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El resto del reparto también lució de manera sobresaliente con una muy comedida Melissa McCarthy como Maggie (la madre de Oliver que, por sus obligaciones profesionales, se ve obligada a dejar al renacuajo con un “mal ejemplo” como Vincent), un entregado y entusiasta Chris O’Dowd en el papel del profesor Geraghty (un cura que da clases en el colegio católico al que asiste Oliver y que se muestra respetuoso y entusiasmado con las diferentes creencias de sus alumnos) y una sorprendente Naomi Watts ejerciendo de prostituta de los países del este, y que por decirlo de alguna manera, es la mejor amiga de Vincent. Finalmente, pequeño papel para Terrence Howard como recaudador de prestamistas.

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En conclusión.
El llamado “cine comercial”, en ocasiones, también nos recuerda que está para contar algo más que películas de superhéroes, robots, monstruos gigantes y demás fantasías. El “cine comercial” también está, o debería estar, para contar grandes historias humanas como las de cualquiera de nosotros, y esto es lo que ‘St. Vincent’ ofrece: una “pequeña” pero entrañable y gran historia de la vida cotidiana que llega directa al corazón del espectador/a y que merece ser contada y disfrutada. Una joyita a descubrir.

Tráiler de St. Vincent