Ravenous
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Aparentemente basada en un hecho real, llega el momento de responder a una perturbadora pregunta: ¿Qué se siente al comer carne humana? Para descubrirlo deberemos probar el sabor del terror. El sabor de… ‘Ravenous’.

“El que lucha con monstruos debe tener cuidado de no convertirse el mismo en monstruo”.-Friedrich Nietzsche.

Crítica de Ravenous

Esta película se presenta dirigida por Antonia Bird, una directora londinense fallecida en 2013. Antonia desarrolló su carrera prácticamente en la televisión y quizás ‘Ravenous’ fuera su incursión más popular en la gran pantalla. La verdad es que a su labor aquí pocas pegas se le pueden poner pues estamos ante una cinta bien filmada. Antonia apuesta porque luzcan los escenarios naturales que pesan mucho en el film. Además, las escenas de violencia y acción están muy bien ejecutadas, especialmente la pelea final que resulta muy realista aunque ciertamente exagerada.

Un aspecto que luce mucho en ‘Ravenous’ es su ambientación natural. En este sentido, resaltar que el rodaje tuvo lugar en el Parque Nacional Tatranska (Esolvenia) y en Durango (México). Destaca, sobre todo, el ambiente de barro y abandono con el que se nos muestra el Fuerte Spencer, una fortaleza que desmitifica por completo aquellos fuertes de vaqueros que tanto queríamos conseguir cuando éramos pequeños. Lógicamente la filmación en Tatranska se aprovecha para mostrarnos la Naturaleza del lugar con sus árboles, terrenos agrestes,… Otro aspecto desmitificador es la supuesta valentía siempre atribuida a los hombres de la caballería. Aquí buena parte de los oficiales del Fuerte o bien son unos cobardes o unos acabados. No hay término medio. El único que presenta arrestos más que de sobra para servir en el ejército es el personaje interpretado por Neal McDonough.

En el guión nos encontramos a Ted Griffin en el que fue su primer script para cines. Al parecer, el libreto se basó en las andanzas de Alfred Griner Packer (1842-1907). Alfred fue un soldado y explorador que confesó haber practicado canibalismo, siendo condenado a prisión. Así pues, la trama se centra en el tabú de la consumición de carne humana. En relación a esto, se intenta ahondar en la mitología del Wendigo, un monstruo que tiene hasta su propio personaje en la Marvel Comics como temible enemigo de Hulk.

En ‘Ravenous’ el Wendigo se describe como una maldición que convierte al que consume carne humana en un caníbal insaciable. Una especie de “vampiro”. En palabras del personaje interpretado por Robert Carlyle: “Si un hombre come la carne de otro hombre le roba su fuerza. Absorbe su espíritu”. El libreto no profundiza mucho más allá de esto, pero sí que resulta original y curioso. Además, destaca su toque exótico al situar la acción en el oeste americano. Finalmente, Griffin aporta un toque de suspense gracias a los giros que va presentando el personaje de Carlyle. En general, el guión de Griffin es un buen trabajo. No obstante, podía haberse aprovechado para ahondar mucho más en el mito del Wendigo y no dejarlo en tres o cuatro telas indias.

Evidentemente, y al tratarse el tema del canibalismo, la sangre no faltará a la cita. Veremos muertos ensangrentados, personajes sangrando y alguna imagen desagradable con algún paisano destripado. Sin embargo, e irónicamente, no veremos a ningún hombre devorando a otro… tan sólo veremos algún caldo humano con patatas.

Lo más desacertado de la película es la banda sonora de Damon Albarn y Michael Nyman. Es cierto que ambos compositores entregan unas composiciones típicas del western. Ahora bien, no menos cierto es que no casan para nada con la mayoría de imágenes del film. ‘Ravenous’ pasa por ser una película de horror y la música que escuchamos desconcierta por su tono burlesco. Son las típicas melodías del Salón principal del pueblo con los jugadores y las bailarinas enseñando las piernas. Ni que decir tiene que estas composiciones te terminan sacando fuera de muchas escenas. Tan es así que no sabes si tomarte el tema en serio o como una broma muy mal ejecutada. No obstante, justo es decir que en el tramo final, por fin, aciertan con el tono.

“Comer o morir”. Fort Caníbal.

El reparto es lo mejor de la propuesta. Antes me referí a que los protagonistas son casi todos unos cobardes y/o acabados pero eso no demerita sus actuaciones. El que más destaca es Robert Carlyle en un doble rol del que conviene no ahondar mucho para evitar spoilers. Carlyle recrea muy variadas personalidades: la de un hombre hundido, la de un loco nerviosísimo y, finalmente, la de un hombre impoluto con mando en plaza. En todas ellas sale muy notablemente librado como el gran jefe de la función. El otro coprotagonista es un intencionadamente apagado Guy Pearce. Su capitán John Boyd es un cobarde que tuvo un golpe de suerte. Además, también es un hombre que lucha contra la nueva condición que se le quiere imponer como caníbal. Es en este debate moral cuando más destaca Pearce logrando sobresalir en el tramo final.

Muy buena es labor de Jeffrey Jones como el coronel Hart. Este es un militar de vuelta de todo que no juzga ni el valor ni la moral de nadie. Sabe perfectamente que su destino es una porquería y así lo ha asumido. Esta frase resume su derrotada mentalidad: “Es curioso, escapamos del mundo y venimos aquí… y luego intentamos escapar de este sitio. Pero escapar da miedo porque puedes acabar en un sitio peor”.

Finalmente, cabe hacer una mención especial para Neal McDonough como el soldado Reich. Reich es el único valiente del lugar y el más preparado físicamente. Un joven que todavía cree en los valores militares. El resto de oficiales del fuerte son unos dejados. Stephen Spinella es el mayor Knox, un doctor que pasa el día borracho. Jeremy Davies es un hombre religioso y tranquilo que esconde su poco valor en situaciones límites. Finalmente, David Arquette es un “fumeta” y el encargado de los suministros. Como curiosidad, varios años después, Arquette se dejaría ver en otro western con caníbales de por medio: Bone Tomahawk(S. Craig Zahler, 2015).

En conclusión.
Termino esta crítica de Ravenous, una película que nos ofrece una mezcla ciertamente curiosa: western y canibalismo. Además, y volviendo sobre la pregunta que lancé en la introducción, viendo este film sabréis lo que se siente al comer a otro ser humano. Todo esto sin necesidad de acudir a la consulta del Doctor Lecter pagando un precio muy alto…

Tráiler de Ravenous