R3sacón (Resacón 3)
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Todd Phillips regresó a la carga con ‘R3sacón’, nueva y (a priori) última secuela de la famosa saga que comenzó en 2009 con un film tremendamente fresco y divertido. Un film que continuó dos años después con una secuela que mantenía el tipo de la original, y que cerró el círculo con esta tercera entrega. Una última cinta que ya poco tiene que ver con los dos primeros films, por lo menos en lo referente a su esquema narrativo. ¿Acertaría Phillips con el cambio? La respuesta a continuación, en nuestra crítica de R3sacón 3 (Resacón 3).

Resacón 3

Crítica de R3sacón 3 (Resacón 3)

Todd Phillips logró sorprender a propios y extraños gracias a la originalidad y el humor ácido mostrados enResacón en Las Vegas (The Hangover, 2009), una película que cosechó el aplauso de crítica y público por su particular y peculiar frescura narrativa: un grupo de amigos se emborrachaban en una noche loca en Las Vegas, amaneciendo al día siguiente sin recordar nada de lo sucedido en la fatídica noche anterior. El espectador era testigo de los pasos que los protagonistas debían dar para descubrir qué les sucedió.

‘Resacón’ fue una de las comedias más inteligentes, adultas y tronchantes que se recuerdan. La película logró encajar perfectamente con el público gracias al carisma y a la buena labor de sus protagonistas: Bradley Cooper (Phil), Ed Helms (Stu), Justin Bartha (Doug) y Zach Galifianakis (Alan), siendo éste último el verdadero descubrimiento de la cinta y sobre el que recayó la mayor parte del factor humorístico del relato.

Chow

Dos años después, y tras el incuestionable éxito de la película, Phillips nos traería una secuela, Resacón 2: ¡Ahora en Tailandia! (The Hangover Part II, 2011), cinta que mantenía idéntico el esquema narrativo de la original sólo que trasladando la acción de Las Vegas a Tailandia. Con esta reiteración esquemática se comenzó a vislumbrar un leve agotamiento de la fórmula. No obstante, aún funcionaba lo suficientemente bien como para dar lugar a una secuela más que divertida, gamberra y alocada. Por supuesto, ya carente del factor sorpresa de la original, aunque ello no impediría que la película superara en taquilla al film de 2009 y resultara tan cachonda como aquella.

Pues bien, Todd Phillips cerró su trilogía con ‘R3sacón’ (The Hangover Part III, 2013), una tercera parte de la que se pudieron sacar muchas conclusiones, e incluso contradicciones y sentimientos encontrados. Para empezar, la película ya de inicio presenta un problema (y bastante grave): el hecho de abandonar la estructura y la fórmula que convirtió en éxitos sus dos predecesoras hacen que esta tercera entrega derive en una cinta excesivamente convencional y menos singular de lo que debería haber sido. O lo que es lo mismo, en determinados momentos, parece que estemos ante otra comedia más del montón y sin el gancho ni la gracia de las anteriores.

Resacón 3

Por otra parte, afirmo lo de «contradicciones y sentimientos encontrados» porque es comprensible que Phillips se negara a emplear la misma estructura narrativa de los dos primeros films. Lógicamente no quería caer en la excesiva reiteración (en la primera de las secuelas ya se dejaba entrever ese cierto agotamiento del que hablábamos unas líneas más arriba), y eso está bien y funciona por momentos. Pero conforme transcurre la película nos damos cuenta de que la verdadera esencia de ‘Resacón’ ha desaparecido por completo y se echa en falta. Y esa esencia resulta que era el verdadero motor sobre el que giraba la saga, y sin motor la película deja de funcionar.

Con este nuevo rumbo Phillips lo único que logra es alejarse de la estructura en la que se basaba la columna vertebral narrativa de la serie. Todo esto para intentar desmarcarse dentro de su propia franquicia, pero no desmarcarse del género como sí logró con las dos primeras películas. Y eso fue un problema quizás inevitable, pues da la sensación de que hiciera lo que hiciera, el realizador se había encontrado en un callejón sin salida: en todo momento daba la sensación de que la película iba a salir perdiendo de cualquier modo, tanto si volvía a recurrir a los modos y formas de sus dos predecesoras como si se arriesgaba a innovar.

Resacón 3

Lo que sí queda patente con ‘R3sacón’ es que se trata de una secuela «sin alma» que no sabe muy bien hacía dónde dirigirse ni cómo encontrar el modo de volver a sorprender al espectador. Esto es algo que Phillips intenta desesperadamente sin éxito durante todo el metraje (recurriendo a personajes y ambientes de la primera de las películas, aunque en parte se agradece ese regreso a las raíces: la nostalgia es poderosa y Phillips lo sabía). De hecho, me aventuro a afirmar que la película incluso se aleja considerablemente del género al que debería pertenecer para mutar en un extraño thriller, aderezado con lógicos toques de humor, pero thriller al fin y al cabo. Y es que esta tercera entrega resulta incomprensiblemente más seria y formal que sus divertidísimas y alocadas predecesoras, hecho que termina afectando para mal a una historia sin la chispa ni la magia que hicieron que nos troncháramos de la risa en las cintas de 2009 y 2011.

Pero ojo, no todo van a ser pegas. A lo largo de sus momentos humorísticos el film mantiene su gracia (el momento del funeral, Alan y Phil en el tejado del ‘Caesar Palace’, los continuos y delirantes enfados de Alan con Stu…) sobre todo debido a la labor de la verdadera alma de la película: un Zach Galifianakis convertido en la auténtica estrella de la función (con permiso del omnipresente y excéntrico personaje interpretado por Ken Jeong, otro que consigue levantar la cinta de un peligroso letargo) y sobre el que recae el peso de todo el film y de los gags más simpáticos. De hecho, sus escenas, diálogos e intervenciones son las mejores de toda la cinta, devorando por completo a sus compañeros de reparto. Compañeros que parecen encontrarse francamente adormilados y planos, especialmente un Bradley Cooper que ya ha madurado como actor y que, claramente, participó en esta película o bien por contrato o bien por un cheque, pero nunca por devoción al papel. Por otra parte, la cinta mantiene una gran continuidad con el resto de la saga, engranando bien argumentalmente y cerrando un círculo que quizás no quede del todo concluido a tenor de la increíble y brutal secuencia post-créditos.

Resacón 3

En resumidas cuentas.
Este buen intencionado cambio de rumbo hace que ‘R3sacón’ pierda esa deliciosa peculiaridad e interés que hicieron a las otras películas tan especiales y divertidas, aunque estemos hablando de un cambio de rumbo quizás necesario. Eso sí, como decía anteriormente… ¡atención a la escena post-créditos! la cual supone todo un llamamiento a la nostalgia, ya solo por verla merece ser visionada esta película: absolutamente descojonante, hasta el punto de que, a pesar del desliz que supuso esta tercera entrega, nos deja con ganas de más ‘Resacón’. Pero del original, por favor.

Tráiler de R3sacón