Polar
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Netflix presenta la adaptación de ‘Polar 1. Surgido del frío’, novela gráfica del español Víctor Santos (Valencia, 1977). Aquí tenemos a una candidata a nuevo fenómeno mediático. Una inenarrable epopeya de gente que se dedica al negocio de matar y de gente que está mejor muerta. “Si el trabajo no te mata, lo hará la jubilación”. Mads Mikkelsen es ‘Polar’.

“En el final que has elegido no encontrarás arcoíris” (Vivian)

Crítica de Polar

Mads Mikkelsen nos entrega en este film a un personaje que quedará por siempre marcado en negrita en su filmografía. Un personaje llamado Duncan Vizla, alias “El Kaiser negro”, un legendario asesino que solo quería retirarse y cobrar su pensión. Sin embargo, no contaba con la avaricia de su antiguo jefe. Un avaricioso dispuesto a sacrificarlo todo por no pagarle los ocho millones de dólares de su seguro de vida.

‘Polar’ supone la adaptación que Netflix nos trae de la novela gráfica de Víctor Santos, editada por el sello Dark Horse (Norma Editorial para España). El libreto del film lo firma Jayson Rothwell. Su guión más conocido, antes de éste, fue para la cinta ‘En territorio enemigo’ (Simon Fellows, 2006), una de las rutinarias cintas del VOD de Van Damme. Precisamente, si existe otro actor europeo de edad y características similares para el papel ese podría haber sido Van Damme… Pero no nos vamos a quedar en elucubraciones, así pues, centrémonos en lo que toca…

‘Polar’ es una inclasificable cinta de acción de una violencia visceral. Sus personajes son totalmente extremos. Y, finalmente, la cinta exhibe unas dosis de sexo y destape que la hacen del todo imposible estrenar en cines. Por eso ha sido Netflix la que puso toda la carne en el asador para “fabricarse” su propio John Wick. A estas alturas, ya deberíamos saber que Netflix usa programas de medición para detectar los gustos de su audiencia (qué quieren ver) y luego actúa en consecuencia. De esta manera, “alumbra” producciones propias que sacian al espectador basándose en otras ya creadas. También se apoya en la nostalgia o en géneros que pueden ser mejor explotados en streaming que en cines.

El estilo de dirección, fotografía y la forma en la que es retratada la violencia remite claramente a un comic. Es una película que destila formas comiqueras incluyendo secuencias y escenas que parecen viñetas. En este sentido, la dirección corre a cargo de Jonas Akerlund, afamado autor de videoclips. Jonas ha trabajado para gente como Madonna, Lady Gaga, The Prodigy o Metallica. Aquí impregna el film de un toque malsano que le viene perfecto al asunto. Además, aplaudir su visión de la violencia nada disimulada. Una violencia que acaba salpicando de una manera todavía más brutal gracias a los impases dramáticos que se van insertando. No olvidar tampoco su inclasificable humor negro, ver como ejemplo el cameo de Johnny Knoxville al comienzo del film.

Por otro lado, el despliegue de colores y ambientación de casi todos los personajes está claramente montado de forma altamente recargada para chocar con el de los verdaderos protagonistas. Dos solitarios que, a su pesar, cargan con sendas losas emocionales. Me refiero a Vizla interpretado por Mads Mikkelsen y a Camille por Vanessa Hudgens. Esta última en un rol tremendamente triste y que tendrá mucho más peso del esperado… Estos personajes parecen estar en otro mundo distinto al que, paralelamente, pertenecen los del escuadrón de sicarios que van tras Vizla. Un equipo inenarrable formado por Hilde (Fei Ren), Alexei (Josh Cruddas), Facundo (Anthony Grant), Junkie Jane (Lovina Yavari), Karl (Robert Maillet) y Sindy (Ruby O. Fee). De este escuadrón, cada asesino tiene su punto fuerte y el que le diferencia claramente. Por ejemplo, Facundo es un francotirador y Sindy es experta en infiltración y seducción.

No menos inenarrables que los sicarios asesinos son otros personajes que irán apareciendo por el metraje. De todos ellos, se lleva la palma un obseso sexual y un señor obeso que no puede levantarse de su sillón y que no parará de retar al comando de asesinos. Ojo al final de este personaje en una de las escenas que, como recalco, hacen «inestrenable» la cinta en la gran pantalla.

Dejando claro el esfuerzo de Vanessa Hudgens por entregar una actuación digna, hay que destacar a tres intérpretes. Tres actores que se alzan por encima del resto: Katheryn Winnick, Matt Lucas y Mads Mikkelsen. Katheryn Winnick borda el rol de femme-fatale que sabe que su jefe ha perdido la cabeza haciendo difícil lo fácil. A pesar de ello, Vivian (Katheryn) acatará órdenes. Por ello, no parará de reclutar hombres ante las numerosas bajas que Vizla causa en su plantilla de esbirros.

Por su parte, Matt Lucas lleva a cabo una repulsiva recreación de un villano totalmente salido de los comics. Una bizarra mezcla entre Elton John (ojo a sus tacones y al peluquín rubio) y Blofeld, el archí-enemigo del 007. Atención a su creciente obsesión por torturar y luego matar a Vizla. También destaca su comparación con las torturas que le hará con las que recibió William Wallace de los ingleses.

Párrafo aparte para Mads Mikkelsen, el auténtico jefe de la función. Su Vizla bien podría ser lo que saldría de juntar a John Wick con Robert McCall. Esto es, un tipo que lo tiene todo bien medido y atado, y a quien joder no sale a renta… Para los mejores momentos de 2019 quedan algunas de las secuencias que protagonizará. Entre ellas: la escaramuza en Bielorrusia, la set-piece de su casa en las montañas y su fuga de la mansión… Para un actor del talento de Mikkelsen, un personaje así apenas tiene complicación, si no es por la parte puramente física y los combates cuerpo a cuerpo. Por ello, en diversos momentos, se añaden escenas dramáticas sobre la extrema soledad del asesino. En estas secuencias intenta, en vano, llevar una vida normal sin saber cómo. Irremediablemente acaba desencadenando violencia a su alrededor aunque no sea él quien la busque.

¡Ah! ojo al cameo de un totalmente destruido Richard Dreyfuss en un karaoke de mala muerte esperando que un ictus o un ataque al corazón se lo lleven al corral de los quietos. Sin duda le empiezan a pesar mucho los años a Dreyfuss y le cuesta horrores recitar sus apenas tres líneas.

“Sabía que algún día volverías, pero pensaba que sería por mí y no por las armas” (Jazmin)

En resumidas cuentas.
Finiquito esta crítica de Polar, una delirante mezcla entre ‘Shoot ‘Em Up’, ‘Ases calientes’ y ‘John Wick’. Seguramente se convertirá en uno de los grandes filones de Netflix destinada a pieza de culto instantánea. Aún así, ni de lejos es un film para todos los públicos y puede que no contente del todo a los fans del cine de acción. En definitiva, una cinta igualmente extrema en sus recreaciones de personajes odiosos como en su descarnada violencia.

Tráiler de Polar