Noche de miedo (2011)
Comparte con tus amigos










Enviar

En Hollywood parece que se han propuesto como meta no dejar ni un solo film de culto de los 80`s sin remakear. En 2011 le tocó el turno aNoche de miedo, un pequeño clásico del terror y la comedia ochentera. Pero es que ese mismo año, ya nos llegó Conan, el bárbaro (2011)‘. De momento, centrémonos en esta noche, porque tenemos por delante una velada de terror, en donde un joven deberá de dar un paso al frente en su vida, y plantar cara alejando lo más posible su cuello de los colmillos de su vecino vampiro. Bienvenidos a… ‘Noche de miedo (2011)’.

Noche de Miedo (2011)

¡Mi vecino es un vampiro!
Charlie (Anton Yelchin) es un joven al que la vida le sonríe. Está en su último año de Instituto y va a ir a la Universidad siendo uno de los mejores estudiantes de la zona. Vive en un idílico suburbio residencial americano, tiene una novia maciza (Imogen Poots), una madre encantadora llamada Jane (Toni Collete) y un colega del alma, Ed (Christopher Mintz-Plasse). Pero todo su mundo de cuento Disney está a punto de saltar por los aires cuando aparezca en su vida, y en la de sus allegados, Jerry (Colin Farrell), un enigmático personaje que pasará rápidamente de ser un vecino cool a convertirse en una amenaza mortal.

Y es que Charlie sabe que algo huele a podrido en Jerry y comenzará a investigar por su cuenta sobre él. Pronto descubrirá que no sólo en las pelis de Crepúsculo hay vampiros que pasan perfectamente como humanos. Al mismo tiempo, Charlie será el único que descubra que Jerry está acabando sistemáticamente con la población del vecindario… Y para más inri, la madre y la novia de Charlie son sus próximas víctimas. Algo que este no está dispuesto a permitir bajo ningún concepto. Por ello, acude a pedir consejo vampírico a Peter Vincent (David Tennant). Vincent es un ilusionista y auto-nombrado cazador de vampiros. Juntos comenzarán la caza del chupasangre en la que promete ser la mayor aventura de sus vidas.

Noche de Miedo (2011)

Crítica de Noche de miedo (2011).
Craig Gillespie (‘Cuestión de Pelotas’ y la muy apreciable, ‘Lars y una chica de verdad’) fue el firmante de ‘Noche de miedo’ (2011), la actualización a nuestros tiempos del film Noche de miedo de Tom Holland (que era ochentero a más no poder). Gillespie optó por el camino de lo oscuro, poco espacio para la comedia y copiar del original sólo las escenas necesarias. El resto fue nuevo en su envoltorio siendo la misma historia (con matices).

En la pequeña pieza de culto de 1985 teníamos a un friki como protagonista (William Rasdagle), aquí tenemos a un ex-friki que se ha vendido al lado de los cool´s y que llevó el rostro de Anton Yelchin (tristemente fallecido el pasado 19 de junio). La madre del chico pasó de ser una señora cuarentona y desgastada a la siempre deliciosa Toni Collete, licenciada como madre abandonada con chaval con problemas por su magnífica labor en la recordadísima ‘El Sexto Sentido’. El no-muerto con aires de seductor de la vieja escuela y aroma ambiguo (tenía un sirviente muy sospechoso) de Chris Sarandon fue reemplazado por las pintas de macarra garrulo de Colin Farrell, convincentemente insertado dentro del nuevo mundo de ‘Noche de miedo’, y claramente necesitado de un éxito de taquilla en su carrera.

La chica en apuros siguió siéndolo, cambiando a Amanda Bearse por Imogen Poots (parte de lo mejor de Need for Speedy destacada enGreen Room). Y el frikazo amigo del prota, Evil Ed (Stephen Geoffreys) ahora fue Ed a secas y lo interpretó Christopher Mintz-Plasse, conocido por el gran público como el McLovin de ‘Super Salidos’, y algo menos por ser Pluma Bruma Roja de Kick-Ass‘. Mintz-Plasse siguió al pie de la letra el manual del frikazo incapaz de asumir que su mejor amigo pasa de él, y que está a cada rato extorsionándolo para que no lo abandone definitivamente… más que nada porque sólo tenía un amigo, así las cosas, cuando llega el consabido momento de la transformación es bien visible la sumisión final de Ed hacia su inminente destino.
Por último, tuvimos el más peliagudo de todos los cambios. El que tuvo que ver con el personaje de Peter Vincent. El guionista de esta versión del 2011, Marti Nixon, pensó que lo de poner a un actor de pelis de terror con un programa cutre de medianoche no era lo suficientemente juvenil, y aquí, Peter Vincent es un fantasmón, ilusionista y bastante irritante show-man. Le dio vida, un “Nicolas Cagenizado” David Tennant.

Noche de Miedo (2011)

Entrar a discutir lo necesario de este remake (y de todos en general) es una tarea tan aburrida que no merece la pena. Basta decir que si se conoce el original, ver el remake es, en el 99% de los casos, perder el tiempo (salvando algunos casos, todo sea dicho). Encima, estamos ante un remake de un film que era (y sigue siendo) una cinta muy simpática, pero más cercana a la pieza de culto que a la obra maestra. Noche de miedo‘ (1985) fue un film que impactó porque mezcló a la perfección comedia con terror. Además se benefició de unos trucajes en efectos especiales realmente magistrales y, sobre todo, era un film que tenía como protagonista a un chaval amante de pelis de terror que vivía en sus propias carnes un cuento de horror. En su versión renovada, todo eso desapareció. Y lo único que quedó fue la lucha de un chico por su novia. La madre resulta convenientemente apartada de en medio en la última media hora del film para que este acabe siendo una simple historia de amor al uso, pero con vampiro de por medio.

Sobre la dirección de Gillespie hay que agradecerle que no escatimara en violencia y sangre (aunque se echaron de menos los planos aéreos que simulaban el vuelo del murciélago). La cinta mantuvo el ritmo en todo momento (incluso para los conocedores del original), y aunque no tuvo su humor negro (sobre todo por la “violación” del rol de Peter Vincent) lo suplió con mayores dosis de acción, explosiones y flipadas, servido todo ello al gusto del consumidor actual.

Los actores cumplieron con sus roles a la perfección. Anton Yelchin desprendió ese aire a chaval normal a lo Shia LaBeouf cuando este era más joven. Toni Collete es una actriz capaz de sacar adelante papeles como este sin pestañear. Mintz-Plasse siguió explotando sus características de bicho raro, sobreactuando lo suyo en su aparición triunfal como lacayo de Jerry El Vampiro.
Ahora pasamos en esta crítica de Noche de miedo (2011), a lo mejor y a lo peor del reparto. Lo primero, un Colin Farrell realmente siniestro disfrutando de su personaje (atención a su voz en la versión original), impagable su actuación y entonación cuando acude a pedir unas cervezas a casa de Charlie, avisándole sutilmente de que sabe que éste conoce su secreto, y de lo que le pasará si lo divulga. Y atención a su rostro cuando prende fuego a la casa de los Brewster.
Y la peor parte se la llevó un irritante David Tennant poseído por el espíritu del peor Nicolas Cage. En ningún momento te crees a este tremendamente abofeteable Peter Vincent, al que encima le han metido con calzador un pasado trágico con vampiro de por medio… Imperdonable fallo de guionista, director y de casting, puesto que la interpretación de Tennant no ayudó en nada a salvar de la quema a su personaje.

Pasando al apartado técnico hay que resaltar la banda sonora obra de Ramin Djawadi (‘Mr. Brooks’, la serie ‘Juego de Tronos’). Una score con espíritu Draculiano que se elevó por encima de las imágenes en el primer mordisco de Jerry que vemos en pantalla. Y también lucimiento para los bien trabajados efectos especiales en cuanto a las transformaciones de los personajes (con los inevitables y agradecidos homenajes al original en un par de ellas).

Noche de Miedo (2011)

En resumidas cuentas. 
Sin ser una cinta a recordar esta nueva ‘Noche de miedo’ consiguió cumplir con su cometido, sobre todo, por lo acertado de su villano (al estilo de otro remake ochentero de cinta de culto, ‘Carretera al Infierno’) un magnífico Colin Farrell al que se le notaba con ganas de resucitar su carrera, y que es quién se llevó la palma en este innecesario pero, al fin y al cabo, entretenido remake. Si la ven sin pretensiones algunas les gustará, pero si son fans del original seguramente terminen bastante mosqueados con su visionado. Avisados quedan.

Lo mejor: Colin Farrell y la contundente dirección de Gillespie.
Lo peor: ¿Era necesario convertir a Peter Vincent en un ser tan despreciable?
El plano: La transformación de Jerry.
La escena: Jerry acudiendo a pedir unas cervezas a casa de Charlie y esperando en la puerta impotente a que este le invite a pasar.
La secuencia: El momento en que Charlie tiene que ver impotente como Jerry muerde a…
El Cameo: Chris Sarandon tiene una pequeña (e insulsa) aparición especial.