Marmaduke
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Siguiendo la línea marcada por films como ‘Garfield’ o ‘Como perros y gatos’, esta película titulada ‘Marmaduke’ se presenta como un film familiar claramente orientado a los más jovencitos de la casa en la que los animales son los totales protagonistas de la función. Aventuras y desventuras del gran can en su nueva residencia, con moraleja incluida.

Marmaduke

Marmaduke vive plácidamente en su hogar con su amigo del alma Carlos, un exuberante gato bastante curiosete. Marmaduke tiene su vida montada alrededor de sus amos y de la residencia donde vive. Todo cambiará cuando se trasladen a una nueva zona debido a  motivos laborales del cabeza de familia. Toda la tranquilidad de la que gozaba Marmaduke se irá al traste cuando descubra las posibilidades de su nueva residencia. En especial en el parque donde lo llevan a pasear en el cual encontrará muchos congéneres suyos divididos en varios estatus sociales como: los “Jocks” -perros cuyo principal interés consiste en atrapar Frisbees y salir con Cocker Spaniels de dudoso coeficiente intelectual, los “Obsesos del Drama” que se mueren por actuar y montar un número, los “Delincuentes Juveniles” (una panda de aspecto hosco a quienes gusta pasar el tiempo junto a la verja del parque), los “Chuchos” (mestizos procedentes de barrios de baja estofa) y los “Pedigríes” (ricos y malcriados que están convencidos de que hasta sus heces huelen bien).
Encajar en una sociedad donde el físico, el rango y los contactos lo son todo no será nada fácil para un recién llegado con un gran corazón y sin ningún tipo de maldad en su interior.

Marmaduke

Crítica de Marmaduke.

Marmaduke nació en 1954 de la mano de Brad Anderson como tira cómica publicada en 600 periódicos en más de 20 países. Su popularidad alcanzó cotas muy elevadas llevándolo a estrenar una serie de dibujos animados en los años ochenta. Con el avance de la tecnología a día de hoy, se consideró que sería un buen momento para realizar una película basada en Marmaduke en el año 2010.

Los precedentes y similares fueron más o menos satisfactorios y la tecnología, como hemos dicho, era ya apta y acompañaba en la labor de hacer creer al espectador que los perros están hablando, moviendo los labios y que bailan y saltan al gusto del guión. En ese sentido el film está bastante logrado, salvando alguna escena puntual en la que el perro “canta” un poco notándose que es un CGI realizado por ordenador. Pero a nivel general muy bien realizado. Su clara procedencia lo alejan de films más reales como Una pareja de tresoHachiko‘, desestimando el realismo en pos de la diversión. Esto hace que sea más vistosa pero que a la vez quede “desterrada” directamente al público juvenil, bastante juvenil en esta ocasión. La historia es un simple pretexto para mostrar una serie de escenas resultonas, bailes varios y persecuciones caninas.

Todo lo anterior provoca que el film resulte bastante vacío, pese a que ello no vaya a importar demasiado a un niño de cinco años que disfrutará igual viendo lo que Marmaduke nos ofrece. Los protagonistas reales, la famila Winslow, son actores no excesivamente conocidos (no así los que prestan su voz en la VO a los animales, por ejemplo, Owen Wilson es Marmaduke, o Emma Stone es Mazie) pero saben llevar a buen puerto su papel como dueños de Marmaduke, colaborando en hacer más grande la película. Por todo lo demás nos encontraremos con un film bastante entretenido y bastante infantil para según qué gustos. Divertidas escenas y diversión asegurada para los más pequeños de la casa ya que su duración no es excesiva y es bastante amena, sin hacerse lenta o pesada en ningún momento.

Marmaduke

Conclusiones.

Como he comentado a lo largo de esta crítica de Marmaduke, estamos ante un film que bien puede gustar y entretener a toda la familia por igual pero su naturaleza es atrapar en su regazo a los más pequeños de la casa. Su carismático perro y sus compañeros de cuatro patas saben tocar la fibra sensible y transportarnos a un mundo donde los canes son los reyes y hacen cualquier cosa, incluido surfear con tabla en las playas. No es excesivamente larga y su contenido es muy ameno. Eso sí, todas estas características a la vez que la hacen apropiada para unos, juegan en contra de la propia película y la destierran para siempre en los gustos de muchos cinéfilos que en Marmaduke solo verán un puñado de perros bailando y saltando, deseando no saber más de ella. Tanto los unos como los otros tendrán razón.