María Magdalena
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“Jesús resucitó al amanecer del primer día de la semana, y se apareció primero a María Magdalena, de la que había lanzado siete demonios. Ella fue a decírselo a los que habían andado con Él, que estaban llenos de tristeza y llorando…”. (San Marcos 16,9-10). Este es el momento de saber más, de saber quién fue realmente… ‘María Magdalena’.

“Y ella le preguntó: ¿Cómo era el Reino?”

Crítica de María Magdalena

Dirigida por Garth Davis estamos ante una película claramente reivindicativa de la figura de María Magdalena. Figura que ha pasado claramente tapada por las páginas de la historia católica si la comparamos con la trascendencia otorgada a los discípulos masculinos a lo largo de los siglos. En la Biblia nos es presentada como: “una discípula de Jesucristo de la cual este había expulsado siete demonios” (San Lucas 8,2). Sin embargo, en el 591 fue “transformada”, por “obra y gracia” del Papa Gregorio, en una prostituta repudiada a la que acogía Jesús. Todo hasta que, en 2016, el Vaticano pasó a reconocerla como “Apóstol de los Apóstoles” y primera mensajera de Jesús resucitado.

En la película, las guionistas Helen Edmundson y Philippa Goslett (ambas debutantes en los libretos para cines), huyen de ese estereotipo de prostituta nunca afirmada como tal en la Biblia… para presentárnosla en su entorno familiar y ya luego siguiendo a Jesús como un discípulo más, de hecho, nos la presentan no sólo como un persona de gran bondad y piedad, sino como la única que, verdaderamente, llega a comprender en su plenitud a la figura y mensaje del Hijo de Dios. En este sentido, y tal cómo he recogido en la introducción, ella fue la primera persona a la que se apareció Jesús al resucitar.

Para dar forma a la historia/biografía de María Magdalena, el equipo de producción, especialmente las guionistas, estudiaron numerosos textos teológicos e históricos. Además, consultaron con varios asesores y eruditos de diferentes religiones. La idea era tener un amplio abanico de opiniones y documentación para elaborar el libreto más completo posible.

Una vez introducido el personaje de María, la película avanza en su narración al ritmo que el grupo va visitando las diferentes ciudades como Magdala, Galilea o Jerusalén. Todo a través de escenarios naturales en los que destacan los terrenos agrestes y en los que se huye en todo momento de la espectacularidad… porque este film apuesta claramente por una línea sobria, intimista y real. En este sentido, no hay ningún tipo de alarde visual, ni tan siquiera en escenas clásicas que daban pie a ello como bien podrían ser la resurrección de Lázaro o la propia Crucifixión.

Resaltar que el rodaje de la película tuvo lugar en Italia a lo largo de ocho semanas en las que se filmó en Matera (Cana en el film), Puglia (Jerusalén), Sicilia (Galilea) y en Nápoles haciendo pasar la Piazza del Plebiscito por el Templo de Jerusalén.

Por otro lado, y junto al tratamiento reivindicativo de la figura de María Magdalena, también son importantes otras dos temáticas. La primera hace referencia al poder que los hombres de la época tenían sobre las mujeres. Aquí cabe traer una frase que una galilea le dice Jesús y que resume sin más palabras la situación que se denuncia en el film: “Somos mujeres. Nuestra vida no es nuestra”. Y el segundo tema importante es resaltar la labor de salvamento que se hace con la figura de Judas. Lejos del hombre ruin que vendió al Mesías por 30 monedas de plata, el film nos entrega a un discípulo amable con María y que cree ciegamente en el mensaje de su Maestro (incluso más que el resto) pero que lo interpreta de manera errónea y fantástica hasta el final, siendo ese su principal, trágico y grave error.

Mención especial merece la música de la película compuesta por Hildur Guðnadóttir y Jóhann Jóhannsson, en la que fue su última banda sonora antes de fallecer el pasado nueve de febrero a los 48 años. La batuta de Jóhannsson se deja sentir, fundamentalmente, en dos momentos: la resurrección de Lázaro y la llegada al Templo.

“Tú eres mi testigo”… Descubriendo a María Magdalena.

En el apartado interpretativo sobresalen los dos nombres principales del póster: Rooney Mara y Joaquin Phoenix. Esta pareja protagonista destaca por interpretar con un enorme respeto y cuidado a sus respectivos personajes, María Magadalena y Jesús de Nazaret. Este respeto y cuidado casi resultan excesivos, teniendo en cuenta que esto es una película, y es que ni Rooney ni Joaquin realizan ni un sólo gesto gratuito o de cara a la galería, incluso en los momentos más dramáticos. Rooney consigue emplear su rostro para transmitir la tranquilidad, bondad, piedad, llanto e incluso autoridad (ver cuando planta cara a un jinete romano) de su personaje. Por su parte, Joaquin entrega un Jesucristo cuyo mensaje incide claramente en el amor y el perdón (ojo a su reflexión directa y concisa sobre el odio) y que se muestra asilado y/o solitario a ojos de sus discípulos y también del público. La única conexión, intimidad y ternura que realmente tiene se la ofrece (y la encuentra) a María Magdalena y a su propia madre, la virgen María, en los pocos minutos que sale.

Del resto del casting sólo cabe destacar a Chiwetel Ejiofor y Tahar Rahim como Pedro y Judas respectivamente. Los demás actores son meros figurantes y apenas tienen líneas de diálogo y básicamente quedan reducidos a “hacer bulto” para completar el grupo de discípulos. Chiwetel Ejiofor hace un muy trabajo en su rol de Pedro, siendo el más fuerte y el que más protege a Jesús (de hecho se ve como su “guardaespaldas”), pero a la vez también es el que más llega a dudar en privado. Por su parte, Tahar Rahim entrega la interpretación más natural del elenco como Judas, un hombre que cree ciegamente en las capacidades y poderes sobrenaturales de su Maestro y que no llega a comprender el verdadero mensaje hasta que ya es demasiado tarde para todos.

En conclusión.
Termino ya esta crítica de María Magdalena, una película que apuesta por un “realismo naturalista” y que se encuentra filmada con gran “sencillez” y carácter intimista. Una cinta que se centra, fundamentalmente, en los personajes y en el mensaje más que en otros ornamentos. Garth Davis nos relata una historia que, como bien dice su tag-line, merece ser contada, escuchada y vista.

Tráiler de María Magdalena