La ventana secreta
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“Usted ha robado mi cuento… Esto es un asunto privado entre usted y yo. Es un asunto solamente entre los dos, Sr. Rainey. No necesitamos a nadie más. No le va a servir de nada jugar conmigo, Sr. Rainey. Esto se tiene que arreglar. Solo quiero que arregle el final del cuento”. Hoy os invitamos a asomaros con nosotros a descubrir el misterio de ‘La ventana secreta’.

“¿Cómo coño es posible que un llena-cuartillas forrado como usted haya llegado hasta un pueblucho piojoso de Mississippi para robarme el puto cuento?” (John Shooter)

Crítica de La ventana secreta

En el año 2004 el director y guionista David Koepp se volvió a poner detrás de las cámaras. Lo hizo para filmar su tercera película para cines. Este sería su cuarto crédito como director si tenemos en cuenta la película para televisión ‘Suspense’ (2003). Para este nuevo film se adentraba nuevamente en el terreno del suspense con tintes de horror psicológico. Algo que ya hiciera también con ‘El último escalón’ (1999). Ahora bien, esta vez lo hacía con ‘La ventana secreta’, una adaptación de un relato corto del genio literario de Maine, Stephen King.

‘La ventana secreta’ es una película para ser visionada más de una vez. Creo que es de esos films que se disfruta más con cada revisionado. De esta manera, vas descubriendo aquellos pequeños detalles que dejaste escapar. Detalles que, al final, darían sentido a todo el conjunto y que quizás te perdiste por la atmósfera de suspense que surge cuando John Shooter aparece en escena.

Sin duda, los paisajes y la fotografía de Fred Murphy acompañan a esta atmósfera de la que hablo. Una cabaña en pleno bosque, alejada de la civilización y donde cualquiera podría sufrir un accidente sin enterarse nadie. Un pueblo que parece no darse cuenta de lo que pasa con sus habitantes. Y un Sheriff más preocupado de su jubilación que de las personas que tiene a su cargo y de los peligros que puedan correr.

Sobre la dirección de David Koepp apuntar que es calculadamente tramposa para con el espectador. Desde el primer plano que abre el film, una vez dejamos atrás la secuencia en blanco y negro del motel, y llegamos hasta el presente. Sin duda, Koepp disfruta como un enano jugando al despiste durante toda la película. Además, se recrea usando una serie de travellings por la cabaña que tornan el film más pesadillesco aún. Bien podría decirse que estamos ante su mejor obra, junto a la muy disfrutableSin frenos (2012). Tan bien salió su unión con Johnny Depp que repitieron años después en Mortdecai (2015) con resultados lejanos al original.

No puedo dejar tampoco de lado el gran trabajo en la BSO de la prestigiosa dupla compuesta por Philip Glass y Geoff Zanelli. Se trata de una banda sonora que acompaña perfectamente a cada uno de los momentos descritos con anterioridad. Su música le da un acento aún más dramático y de suspense a la ambientación.

En el reparto, Johnny Depp sería el elegido para interpretar el papel principal. Me refiero al desdichado escritor Mort Rainey. Por aquella época, Depp ya se había metido en la piel del gran Capitán Jack Sparrow enPiratas del Caribe (Gore Verbinski, 2003) y estaba en su mejor momento. Como co-protagonista, y siendo el segundo en importancia, encontramos a John Turturro. Turturro interpreta de manera más que notable a un “paleto” de Mississippi llamado John Shooter. Este peculiar individuo está empecinado con que Rainey le ha robado su cuento y le exige una compensación por ello. Turturro es conocido por ser un auténtico roba-escenas, y en esta película no iba a ser menos… Aquí está a la altura, incluso superando (por momentos) a un soberbio Johnny Depp.

En tercer lugar tenemos a Maria Bello encarnando a Amy, la esposa infiel de Mort. El suyo es un papel bastante fugaz en relación al de los protagonistas. No obstante, Maria lo desarrolla bien. Recrea a su personaje con matices de mujer sufrida. Una esposa que parece haber recurrido a la infidelidad incitada por la actitud pasiva de su marido, dejando todas las culpas sobre el tejado de éste. En la otra cara tenemos a Timothy Hutton como el elegido para interpretar al amante de Amy, Ted Milner. El actor también parece encarar su personaje con una actitud un tanto déspota contra el afectado del triángulo amoroso, Rainey. Y, por último, es conveniente mencionar al personaje de Ken Karsh interpretado por Charles S. Dutton. Ken es el abogado del escritor Mort Rainey. Además y, en ciertas ocasiones, también actúa como su “guardaespaldas” e incluso se da un aire detectivesco.

A todo lo ya comentado hay que añadir la incómoda situación que se palpa desde la primera escena. Esa secuencia donde Rainey no sabe si sorprender o no a su esposa infraganti en el momento de su aventura en un motel de carretera. A lo largo de todo el film podemos sentir esa angustia que siente el escritor. Toda esa rabia contenida hacia su futura ex-mujer y el amante de ésta. Tenemos una buena muestra en el momento en el que los tres se reúnen para intentar llegar a un acuerdo de divorcio. El tema se pondrá bastante complicada teniendo en cuenta la mala relación que existe entre Ted y Mort.

Y, por supuesto, también suma la gran labor que lleva a cabo John Turturro en plan “desestabilizador total”. El actor consigue crear momentos de casi puro horror psicológico, especialmente si nos ponemos en la piel del señor Rainey. Un ejemplo es cuando comienza a citar datos de su vida como si lo hubiera estado espiando desde hacía años. Su cara de locura insana perturba hasta la mente más cuerda, y eso él lo sabe. Así pues, se aprovecha del escritor en cada momento que pasa, haciéndole caer en la pura desesperación…

“Sé que puedo hacerlo, dijo Tod Downey, cogiendo otra mazorca de maiz del plato humeante. Seguro que dentro de un tiempo habrá desaparecido hasta el último trocito de ella y su muerte será un misterio incluso para mí” (Mort Rainey)

En resumidas cuentas.
Finalizo esta crítica de La ventana secreta, una muy buena película que parece haberse quedado en el olvido. Sin embargo, cuenta con los ingredientes suficientes como para cautivar a cualquier “amante” de las películas de suspense. Una historia que va dejando pistas a su paso a medida que avanza, pero que son imperceptibles la primera vez. En consecuencia, siempre nos dará un motivo más que suficiente para querer verla de nuevo. Dos co-protagonistas a la altura de su papel y una dirección brillante y juguetona. Amén de una historia que te atrapa desde el primer momento. Todo esto convierte a este film en una película notable.

Tráiler de La ventana secreta