La primera película de Edward Norton
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Nos subimos en nuestra particular “máquina del tiempo” para recuperar la primera aparición en cines de un actor pleno de talento. Un intérprete que suma, en algo más de dos décadas, treinta créditos como actor de imagen. Un actor que se presentó en la gran pantalla por todo lo alto, pero que, por unos motivos u otros, no terminó de lanzarse como estrella, aún siendo considerado uno de los mejores actores de su generación. Hoy viene a ser rescatada La primera película de Edward Norton.

Edward Norton nació en Boston en 1969 y oficialmente debutó en el mediometraje de video ‘Only in America’ (Robert Maidment, 1994), pero su primera aparición en cines tuvo lugar en el año 1996, fue en el film ‘Las dos caras de la verdad’ (Primal Fear) de Gregory Hoblit.

‘Las dos caras de la verdad’ es un más que estimable thriller judicial liderado por Richard Gere. El intérprete nacido en Philadelphia tira de tics para dar vida a un arrogante abogado llamado Martin Vail. La trama es la siguiente: “Martin Vail es un letrado al que le gusta el dinero, la popularidad y ganar. En su nuevo caso deberá defender a Aaron Stamper, un joven acusado del brutal asesinato de un arzobispo. Aaron defiende que había una persona más en la habitación del arzobispo cuando fue asesinado, y que él perdió la conciencia y se despertó lleno de sangre y víctima de un ataque de pánico. Martin, violando en parte sus propias reglas personales, cree la versión de Aaron y acepta defender su caso gratis. Pronto se irán descubriendo una serie de pistas que apuntan a que la mierda va a salpicar muy alto, quizá más de lo que Martin esperaba”.

En la película, Edward Norton interpreta a Aaron Stamper, el joven de 19 años acusado del crimen. Su presentación y repercusión con este papel fue espectacular, siendo nominado al Oscar como mejor actor secundario en 1997 y ganando el globo de oro de ese mismo año como mejor actor de reparto (por delante de Cuba Gooding Jr, quien le arrebataría el premio de la academia semanas después). Así pues, se puede decir que, sin ser una mala película ni mucho menos, ‘Las dos caras de la verdad’ es especialmente recordada por la labor de Norton.

Tras su nominación al Oscar, Norton se convirtió en un valor en alza y el director independiente Tony Kaye puso sus ojos sobre él para dar vida al neonazi Derek Vinyard en American History X (1998). La cinta supuso su segunda nominación, esta vez como actor principal, aunque se quedó solo en eso… puesto que perdió la estatuilla en la ceremonia de 1999 en favor de Roberto Benigni por ‘La vida es bella’. La tercera vez, hasta la fecha, que Norton pisó la gala de los Oscars como nominado fue en el año 2015 porBirdman (Alejandro Gonzalez Iñarritu, 2014). De nuevo se fue de vacío, esta vez en favor de J.K. Simmons por Whiplash (Damien Chazelle, 2014).

Edward Norton ha hecho casi de todo en cines, siendo algunas de sus películas más conocidas cintas como: ‘El club de la lucha’ (David Fincher, 1999), ‘The Score’ (Frank Oz, 2001) con la última aparición en la gran pantalla de Marlon Brando, ‘El dragón rojo’ (Brett Ratner, 2002),El ilusionista (Neil Burger, 2006), El increíble Hulk (Louis Leterrier, 2008) o El legado de Bourne (Tony Gilroy, 2013). Por el camino rechazó papeles en ‘Salvar al soldado Ryan’ (Steven Spielberg, 1998) o ‘La guerra de Hart’ (Gregory Hoblit, 2002).

Un conflicto con la Paramount (con quien firmó para dos películas, postergando la segunda durante casi una década) lo llevó a tener que aparecer, bajo amenaza de juicio, en ‘The Italian Job’ (F. Gary Gray, 2003). Por ella sólo cobró un millón de dólares, muy lejos de su caché de ocho millones por aquella época. Casi terminando, comentar que fue visto por última vez en cines de España con ‘Belleza oculta’ (David Frankel, 2016), un film muy lejos de las expectativas artísticas y taquilleras que Will Smith tenía en mente.

Norton mantuvo durante años una relación sentimental con la también actriz Salma Hayek, con quien co-protagonizó ‘Frida’ (Julie Taymor) en el año 2002. Desde 2012 está casado con la productora Shauna Robertson con quien tiene un hijo.

Y hasta aquí este rescate a un actor que apuntaba muy alto y al que no le falta talento pero que, por diferentes causas, no terminó de llegar hasta donde muchos creían que lo haría. De momento, tres nominaciones al Oscar lo contemplan, pero vistas sus capacidades se puede decir que, en los últimos años, ha desperdiciado su fama participando en películas en las que sólo buscaba divertirse o reírse de sí mismo. Él es Edward Norton.