La gran muralla
Comparte con tus amigos










Enviar

De la unión de Legendary Pictures y Zhang Yimou, nos llega una superproducción con base en el enigma de la construcción de la gran muralla china, base ficticia, naturalmente. Al lado un enorme ejército de guerreros, Matt Damon defenderá al mundo de una amenaza sobrenatural que quiere atravesar… ‘La gran muralla’.

“Dejadme luchar con vosotros”.-William.

la-gran-muralla-avanzadilla

Crítica de La gran muralla.
Zhang Yimou es uno de esos cineastas que rara vez se ha quedado apalancado en un género, lo crean o no, aunque se hiciera famoso por su trilogía ambientada en China, a saber: ‘Hero’ (2002), ‘La casa de las dagas voladoras’ (2004) y ‘La maldición de la flor dorada’ (2006).
Este realizador chino empezó su carrera con películas dramáticas e históricas, la fama le vino al tocar el Wuxia y extenderlo de manera internacional. Aunque la cinta que estamos tocando en esta reseña no es un Wuxia… no se puede negar que Yimou ha dejado su impronta, sobre todo visual, en este film.

La idea original de ‘The Great Wall’, cuanto menos bizarra, viene de un viaje que hicieron Thomas Tull (antiguo presidente de Legendary) y Max Brooks, quienes paseaban por la muralla china hasta que se les ocurrió la idea para un film. La película fue dando bandazos porque, por aquel entonces, ningún estudio americano se interesó en hacerla (amén de los continuos guionistas que se sumaban a la propuesta para poder venderla). Así hasta que Legendary se interesó cuando ya se encontraba a las puertas de ser comprada por el grupo Wanda.

Lo más curioso es que ‘La gran muralla’ no es una producción americana, es una producción costeada por China, con medios americanos y rodada en inglés en China. Se trata de la primera producción del país asiático hecha de esta manera, y lo más sorprendente es que el film se estrenó allí en diciembre del año pasado superando la barrera de los 200 millones de dólares, sólo en China.

la-gran-muralla-muralla

Entrando en materia, y con total sinceridad, este film es un producto de entretenimiento puro y duro. Esto quiere decir que quien vaya con unas expectativas más altas o esperándose que la película vaya más allá de lo promocionado en trailers y/o spots, cabe decir que no lo encontrará…

La impronta visual de Zhang Yimou, junto con el ritmo endiablado de la propuesta, se convierte en lo mejor del film: el uso de los colores para las diferentes formaciones militares de la “Orden Sin Nombre” le da un aire místico. También destaca cómo Zhang Yimou pergeña las escenas de acción, en ocasiones acompañadas por una coreografía bastante resultona, y el diseño de los “Tao Tei”. Todo esto da un resultado cuanto menos curioso dentro de lo que es el género fantástico actual.
A lo anterior se le suma, el citado ritmo, pero he aquí uno de los problemas de la cinta… en su tercer acto se denota una sensación de “recorte”, dando lugar a una serie de secuencias que no terminan de cuadrar dentro de lo que se nos está contando.

la-gran-muralla-arco

Al respecto de lo que son las interpretaciones, Matt Damon está correcto, lo mismo que el resto de intérpretes: pasando desde Pedro Pascal, Andy Lau, Jin Tiang y hasta Willem Dafoe. No es que tengan unos personajes memorables (con semejante reparto uno se espera un desarrollo más profundo con estos actores) pero el reparto funciona dentro del relato.

Evidentemente, el factor visual (junto con la banda sonora de Ramin Djawadi en sustitución del desaparecido James Horner) y las espectaculares escenas de acción conforman un producto entretenido y funcional.

la-gran-muralla-matt-damon

En conclusión.
Finalizo ya esta crítica de La gran muralla, un film que no es un culmen ni una gran obra del cine. Ahora bien, se trata de una propuesta entretenida dentro de lo que ofrece, sobre todo gracias al apartado visual e impactante de Zhang Yimou, su ritmo trepidante (aunque en su tercer acto se le vaya la mano), la música de Ramin Djawadi y los elementos visuales (tanto el uso de los colores en la fotografía como sus espectaculares set-pieces).