La casa torcida
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Agatha Mary Clarissa Miller más conocida como Agatha Christie nos dejó un inmortal legado repleto de misterio. Autora de obras y personajes inolvidables que trascendieron el mundo de las letras, hoy toca conocer la adaptación cinematográfica de… ‘La casa torcida’.

“Mi abuelo fue asesinado”.-Sophia de Haviland.

Crítica de La casa torcida

‘Crooked House’ es otra de las novelas de intriga obra de la gran e inmortal Agatha Christie (1890-1976), de hecho, la propia autora inglesa la tenía en gran estima: “escribir ‘Crooked House’ fue un placer de principio a fin, y me atrevo a decir que es una de mis mejores obras. Además me pareció interesante estudiar a fondo a toda una familia”. La primera publicación vio la luz en el ya lejano año 1948/49.

Ahora es Gilles Paquet-Brenner, director francés reconocido especialmente por ‘La llave de Sarah’ (2010), el encargado de presentarnos la primera adaptación al cine de la referida novela. El guión ha sido realizado por el escritor, guionista y ganador del Oscar Julian Fellowes. Director y guionista nos entregan una historia de esas que nos tiene un rato entretenidos intentando averiguar quién es el asesino. Un tipo de historia que siempre es bien recibida, sean los tiempos que sean, ya que desata al curioso investigador que todos llevamos dentro.

El argumento sigue totalmente los patrones clásicos de los films de intriga y misterio criminal. Empezando por la contratación de los servicios del detective Hayward por parte de Sophia Haviland como si estuviéramos en un film de Bogart, pasando por la correspondiente presentación y repaso de sospechosos, y terminando con un final en el que se desvela el enigma del asesino y sus motivaciones… y que deja en el ambiente un sentimiento de amargura e incomodidad en el público. Si, como es mi caso, os gusta este esquema clásico, entonces creo que pasaréis un entretenido rato de los de antes.

No obstante, la trama dista mucho de ser perfecta, bastan estos ejemplos: algunas situaciones se deberían haber obviado porque generan confusión y luego no se vuelve sobre ellas (particularmente una entre Hayward y Brenda), por otro lado resulta muy discutible que el mismísimo Scotland Yard no se cuestiones el oportuno hallazgo y colocación de según qué pruebas… además, la relación entre Sophia y Hayward no está todo lo bien conseguida que se debiera y, finalmente, el intento de convertir al asesinado patriarca en una figura temible y plena de poder no convence del todo.

En cuanto al diseño de producción pocas pegas podemos ponerle al film. Aquí tenemos una muy correcta recreación de la época de finales de los 60 y una casa con unos interiores elegantes y bien diferentes entre sí (basta comparar, por ejemplo, la habitación de Brenda con la de Eustace). Además, luce y mucho su aspecto exterior de palacio. En este sentido, resaltar que se filmó en interiores y exteriores de cuatro grandes fincas, entre ellas Minley Manor (Hampshier). También se rodaron algunas escenas en los platós de los famosos Pinewood Studios. Así pues, en estos aspectos, ‘La casa torcida’ cumple holgadamente y hay que destacar merecidamente el trabajo de Simon Bowles (producción).

Por otro lado, la música del compositor inglés Hugo de Chaire (segunda BSO que compone para cines) también responde al aire clásico de la propuesta y va muy en la línea de intriga y misterio de la película.

“Somos una familia muy extraña”. Sospechosos habituales.

En el reparto de ‘Crooked House’ quien dispone de más minutos en pantalla es Max Irons como el detective Hayward. Es cierto que Irons mejora prestaciones respecto a otros films pero también es muy evidente que le falta empaque para un papel como este. A su lado, y a un nivel superior, tenemos a Stefanie Martini en una buena actuación y posición delante de la cámara como Sophia, la joven nieta de Leónides que pone el caso en manos de Hayward.

Los más veteranos del elenco son Terence Stamp y Glenn Close dejando claro porque llevan tantas películas a sus espaldas. Stamp despliega su autoridad dando vida al inspector Taverner, el encargado en Scotland Yard de apretarle las clavijas a Hayward. Por su parte, Close da una nueva lección de interpretación. La categoría, saber estar y gran (y fina) ironía con la que retrata a su personaje de Lady Edith la hacen elevarse por encima del resto. Se nota que la veterana actriz ha disfrutado con esta adaptación y eso lo ha sabido transmitir al público haciendo que, cuando ella está en pantalla, la película suba muchos enteros.

El resto de miembros de la familia lo componen: Christina Hendricks muy acertada retratando a Brenda, la viuda de Leónides, una mujer de pasado alegre, casi ausente y que claramente no encaja con la aristocrática familia. Julian Sands y Gillian Anderson dan vida al matrimonio formado por Philip y Magda. Estando los dos bien, quien más destaca es Gillian con una “peluca importada” y con un registro bien diferente al de su mítica Dana Scully, retratando aquí a una actriz de segunda fila y con un aire de total indiferencia ante la muerte de su suegro. Christian McKay y Amanda Abbington son el otro matrimonio del film, Roger y Clemency, una pareja de caracteres contrapuestos, el temperamental de él y el calculador de ella.

Los menores de la casa son interpretados de manera conseguida por Preston Nyman y Honor Kneafsey. El primero entrega al típico adolescente rebelde e insolente (Eustace) que abraza los comienzos del rock mientras reniega del poder su familia, y la segunda retrata con mucha eficacia a una altiva jovencita (Josephine) que presume de apuntarlo todo y de conocer todos los secretos de la casa.

En conclusión.
Finalizo esta crítica de La casa torcida, una película que puede no estar a la altura de las grandes y clásicas adaptaciones cinematográficas de la obra de Agatha Christie… pero eso no la desmerece para pasar una tarde/noche de intriga en compañía de un buen reparto de intérpretes que se alzan como lo mejor de la propuesta.

Tráiler de La casa torcida