Jack Ryan: Operación Sombra
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Después de 11 años sin dar señales de vida Jack Ryan regresó para hacer frente al terrorismo más moderno. Sin artes marciales a lo Bourne ni gadgets de James Bond de por medio, este analista de la CIA deberá hacer lo necesario para detener a unos temibles terroristas económicos en… ‘Jack Ryan: Operación Sombra’.

“Me dijo que sería un trabajo de oficina”.-Ryan.
“Ya no”.-Harper.

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Crítica de Jack Ryan: Operación Sombra

Tenía mis dudas referentes a esta cinta del personaje más famoso de Tom Clancy, especialmente porque vivimos en una época en la que los espías son claramente clones de Jason Bourne, es decir, súper-espías capaces de reventar a montones de sicarios con sus puños, crear múltiples rutas de escape en milésimas de segundo y demás parafernalia… Todo eso elimina de raíz la verdadera esencia del cine de espías y thrillers: buscar un suspense a través de personajes reales que, a pesar de recibir el mínimo entrenamiento, se enfrentan con inteligencia a rivales mucho peores que ellos. Algo que en la saga de este analista de la CIA es bastante común, porque Clancy visionó a un personaje que directamente podría palmarla por un disparo, puesto que no es James Bond (Ryan utiliza su inteligencia para poder anticiparse a sus rivales) ni tampoco es Bourne (a pesar de ser militar, como todo ser humano es capaz de recibir y dar golpes).

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Dejando claro que tenía dudas con este film, he de reconocer que, sin ser la mejor película sobre el personaje de Clancy, el film de Branagh me ha resultado una digna vuelta al cine de espías más entretenido y fiel a los conceptos del thriller noventeñero. Destacar además que esta fue la primera que no basada en ningún libro. De hecho, el propio Clancy dio consentimiento a los guionistas para crear una historia completamente nueva.

El principal acierto de Branagh es dar prioridad al suspense, antes que machacar al espectador a base de peleas cuerpo a cuerpo (sólo hay dos en todo el metraje), persecuciones de coches o secuencias de acción a casporro. El cineasta británico se desenvuelve de manera bastante digna en el género (e incluso se reserva para sí el papel de villano), sobre todo durante el clímax del final del film.

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Parte de que ‘Jack Ryan: Operación Sombra’ sea bastante disfrutable también se debe gracias a la labor de los guionistas, David Koepp y Adam Cozad. Ambos entregan una trama trepidante que no da un minuto de respiro al espectador. Aunque esto quizás sea también uno de los puntos flacos de la cinta, ya que algunos momentos suceden demasiado deprisa y, sin embargo, otros resultan tremendamente efectivos, por ejemplo: la secuencia de presentación de Cheverin a Ryan exponiéndole de manera directa lo que piensa de los americanos. Esta secuencia resulta tremenda gracias a la espectacular labor actoral de Kenneth Branagh, siendo este otro de los puentes fuertes de la cinta: su personaje de Cheverin, un villano despiadado y frío como el país en el que vive (atención a cómo despide a su jefe de seguridad). Sin lugar a dudas, una de las mejores cosas de la cinta.

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Dejando a un lado la estupenda labor de Branagh, el reparto no lo hace nada mal. Chris Pine interpreta correctamente a Jack Ryan. Obviamente todos sabíamos que no iba a superar a Alec Baldwin o a Harrison Ford (aunque creo que supera con creces al de Affleck en ‘Pánico nuclear’). De Kevin Costner no tengo nada que objetar, actor carismático donde los haya que cumple con solvencia en el papel de Harper, mentor de Ryan en el mundo del espionaje. Sobre Keira Knightley diré que me llevé una sorpresa cuando la escogieron para interpretar a la novia del protagonista, especialmente si tenemos en cuenta que no se la ve mucho últimamente por el cine comercial. Aquí sale muy bien parada, bajo mi punto de vista. Finalmente, sobre Kenneth Branagh, lo dicho: un villano muy, muy bueno.

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En conclusión.
Finalizo esta crítica de Jack Ryan: Operación Sombra, una entretenida cinta de espías en la que se da más prioridad al suspense que a la acción (y que conste que acción tiene). Todo gracias al buen guión de David Koepp y Adam Cozad, y a la buena dirección de Kenneth Branagh.

Tráiler de Jack Ryan: Operación Sombra