It: Capítulo 2
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“Esta es la historia de los Perdedores 27 años después. Los chicos ahora adultos deben bucear en sus recuerdos para recuperar algo que es tremendamente necesario. Tienen que recordar quiénes eran, así como el increíble vínculo que existía entre ellos”. Andy Muschietti nos invita a ver cómo continúa la historia de “eso”. Bienvenidos de nuevo a Derry. Bienvenidos a ‘It: Capítulo 2’.

“A veces somos lo que deseamos olvidar”

Crítica de It: Capítulo 2

Tras el enorme éxito de crítica y público que supusoIt (2017), el director argentino Andy Muschietti juega sobre seguro en ‘It: Capítulo 2’. Con esto me refiero a que, inteligentemente, sigue una línea totalmente continuista en todos los aspectos. Ya saben lo que se dice: “Si no está roto… ¡no lo arregles!”. Ahora bien, esto tiene sus pros y sus contras. Lo positivo es seguir disfrutando con más Derry, más “perdedores” y más Pennywise. Lo negativo es que el film pierde totalmente el efecto sorpresa.

‘It: Capítulo 2’ también resulta muy excesiva en su metraje. Hablamos de 169 minutos (34 más que la primera parte) que terminan siendo demasiado largos para lo que, finalmente, se nos cuenta. Claramente hay escenas, y algún personaje, que aportan más bien poco. No obstante, en descargo de este “excesivo” metraje hay que alabar la naturalidad de su montaje. Un montaje en el que las escenas del pasado y del presente se fusionan como si fueran un mismo tiempo. En este sentido, el editor Jason Ballantine ha vuelto a conseguir un gran trabajo.

La trama del film claramente está estructurada en tres partes que se diferencian bastante bien. Pasada la brutal introducción con el retorno de Pennywise entramos directamente en materia. Para empezar nos encontramos con un segmento inicial en el que Mike se dedica a localizar y llamar a los antiguos “perdedores”. En esta parte vamos viendo cómo son actualmente y qué trabajos desempeñan. Una vez que toda la pandilla se reúne pasamos al segundo acto en el que cada uno deberá buscar un objeto importante de su pasado con una determinada finalidad. Finalmente, llegamos al último tramo que recoge un clímax casi interminable y exagerado.

‘It: Capítulo 2’ mira continuamente al pasado trayendo de regreso a los jóvenes actores para nuevas escenas. Nuevas escenas que bien podían haberse incluido en el primer film. También se volverá sobre algunas ya vistas y se incidirá en los miedos no superados, la memoria y la sinceridad. Finalmente, Mike explicará la mitología de Pennywise (aunque esta se expone de forma bastante superficial). Por si fuera poco, todo esto se sazona con guiños al universo de Stephen King que incluyen un curiosísimo cameo.

Teniendo en cuenta todo lo que acabo de comentar, el libreto de este capítulo segundo es más completo que el primero. Sin embargo, también resulta muy excesivo y cargante. Por ejemplo: traer de regreso a los jóvenes protagonistas es un placer… pero también es verdad que se podía haber dejado este film en exclusiva para sus versiones adultas. Versiones  a las que acaban robando planos porque nosotros ya habíamos empatizado antes con sus representaciones adolescentes. Además, en algún caso concreto, nos costará hacernos con sus nuevas imágenes (es el caso de Jay Ryan como Ben).

Todo lo descrito anteriormente está repleto de multitud de sustos, criaturas fantasmales y sangre. Inclusive, vuelven algunos seres del pasado y algunas escenas con sangre son casi un calco de las que ya vimos. Respecto al diseño de los monstruos se combinan los efectos prácticos con los digitales. En general es un gran trabajo. No obstante, algunos efectos digitales no están todo lo bien logrados que sería deseable. Eso sí, todos los momentos de terror se notan más naturales en esta secuela que en el film original. Por supuesto, regresa Pennywise al que llegaremos a ver en diferentes tamaños, especialmente en sus desatados últimos minutos…

La música nuevamente vuelve a estar a cargo de Benjamin Wallfisch y decir que sigue siendo impresionante es quedarse corto. La banda sonora resulta tremebunda contando con una orquesta y coro mucho más grandes. Este último punto confirmado por el propio compositor. Además se desarrollan más los temas originales y se crean otros nuevos.

“Vamos a matar a ese puto payaso”. El club de los perdedores 2.

En el reparto tenemos el comentado regreso del grupo de chavales que interpretaron a “Los perdedores” en el primer capítulo. Nada ha cambiado en ellos y siguen estando sobresalientes en sus papeles aunque con muchos menos minutos. Comparándolos con el reparto adulto tengo que decir que salen claramente ganadores. Y eso que en sus versiones adultas tenemos intérpretes de gran nivel pero no consiguen despertar la simpatía y ternura que si consiguen los chavales…

Quien también mantiene el gran nivel exhibido en la primera cinta es Bill Skarsgård. Su Pennywise sigue siendo tan escalofriante y tan real que se hace difícil decir dónde empieza el actor y dónde el payaso asesino. Ojo a la escena en la que atrae hacia él a una niña pequeña o a su desatada locura y transformaciones finales. El otro villano es Teach Grant como un perjudicado y adulto Henry Bowers que si no estuviera en la película nadie lo echaría de menos.

Entrando brevemente en los adultos empezaré por los más destacados. James McAvoy es de los mejor parados como Bill. Atención a cómo tartamudea cuando pierde el control de las situaciones o se ve sobrepasado por ellas. Jessica Chastain encarna a Beverly siendo la suya una buena interpretación pero sin llegar a los niveles excepcionales conseguidos por Sophia Lillis. Por su parte, James Ransone clava la versión adulta de Eddie. Puede que en algunos momentos esté un poco sobreactuado pero globalmente está genial. Otro que también brilla al nivel de su representación infantil es Bill Hader como Richie.

Entrando en los más flojos tenemos a Isaiah Mustafa cuya labor como Mike es torpedeada por el metraje. Al principio sale mucho y parece que va a tener gran importancia. Sin embargo, luego va desapareciendo quedando como una simple fuente de información. Además, tampoco aporta gran sentimiento estando casi siempre excesivamente calmado ante la situación dantesca que se vive. Finalmente, el que no pega nada, está ausente y además no cuaja con el grupo es Jay Ryan como Ben. De Andy Bean como Stanley nada se puede decir pues sus minutos son escasos.

En conclusión.
Finalizo esta crítica de It: Capítulo 2, un film claramente continuista que arriesga poco en relación al original. No obstante, logra mantener el nivel consiguiendo un destacado díptico que se complementa bastante bien. Eso sí, tal y como sucede en la realidad, en el paso de la juventud a la edad adulta se pierde la dulce magia e inocencia de los protagonistas principales.

Tráiler de It: Capítulo 2