Hitchcock
Comparte con tus amigos










Enviar

Mostrar el lado más humano de un genio siempre es complicado, y probablemente aún lo sea más si el personaje en cuestión es uno de los mayores directores que ha habido en la historia del cine. Y eso es exactamente lo que nos presenta la película ‘Hitchcock’, una disección en clave de ficción del genial maestro del suspense.

“¿Para qué buscan nuevos maestros del suspense si aún tienen al original?”.-Alfred Hitchcock.

Hitchcock

Crítica de Hitchcock.
Quizás lo primero que es necesario puntualizar es que no nos encontramos ante un meticuloso biopic de Alfred Hitchcock. El genial director tenía sus luces y sus sombras, y aunque algunas de ellas quedan perfectamente retratadas en esta película, la dimensión personal del personaje es demasiado compleja para abordarla en tan sólo hora y media. Por eso este semi-biopic se limita a analizar quizás con demasiada premura el lado oscuro de Alfred Hitchcock, aprovechando el rodaje de la película que, sin duda, fue su mayor logro cinematográfico. Para ello el director Sacha Gervasi parte del libro ‘Alfred Hitchcock y el rodaje de Psycho’ escrito por Stephen Rebello, una novela que relata las vicisitudes vividas durante la realización de la película Psicosis y las tensiones existentes entre el director británico y el equipo de rodaje. Bien, aunque la experiencia resulta satisfactoria, en algunos aspectos el barco navega claramente a la deriva.

El problema reside en el modo en que se abordan algunas de las obsesiones más notorias de Hitchcock. Por ejemplo, el fetichismo exacerbado que sentía por sus actrices rubias. Fijarse en el escote de Janet Leigh, espiar a Tippi Hedren por la ventana o deleitarse con las fotos de sus actrices favoritas no deja de ser un modo simplista de tratar el tema. La persecución y acoso a los que sometía Hitchcock a sus actrices es algo que en la película no llegamos ni siquiera a atisbar. Como tampoco consigue mostrarnos la personalidad sumamente introvertida del director, los graves complejos que arrastraba debido a su obesidad o lo difícil que era trabajar con él. En cambio sí está bien trabajado el tema del alcoholismo y la glotonería, dos pecados que acompañaron a Alfred durante toda su vida.

Y es que para entender a Hitchcock no basta con ver esta película, porque el genio y la clarividencia de las que estaba dotado este hombre bebían de un modo muy directo de su alma tortuosa y desgraciada. Su infancia había sido muy dura, marcada profundamente por la figura autoritaria de su madre, algo que impregnó en cierto modo la trama de Psicosis y que era lo único que le podía unir a personajes tétricos como Ed Gein. Sus obsesiones, sus debilidades y ese carácter introvertido del que hablamos eran una herencia directa de aquellos años. La influencia que tuvo todo ello en su modo de entender el cine no puede despacharse en hora y media, que es lo que a priori parece dar a entender la película, pero al menos da una idea aproximada.

Hitchcock

Sea como fuere, podemos decir sin tapujos que el apartado interpretativo brilla con luz propia. Anthony Hopkins consigue clonar con éxito la figura oronda del director británico, adoptando todas y cada una de sus gestualidades. Cierto es que Hitchcock sólo hay uno, pero por momentos Hopkins y su sobreactuación consiguen hacer que lo olvidemos, dibujando a un Hitchcock inquisitivo, hierático y al mismo tiempo apasionado. Lo mismo podemos decir de la siempre excelente Helen Mirren, a quien esta película dota de una importancia quizás un tanto excesiva. Aunque hemos de recordar que Alma Reville era la mujer y la mano derecha de Hitchcock, siempre fue su más íntima colaboradora, y es algo que desgraciadamente mucha gente desconoce. Puede que por eso Gervasi dedique un tiempo considerable a los problemas que afectan a la relación entre Alfred y Alma, en un claro intento de mostrar la dependencia del director de la mujer que toda su vida le ha apoyado aún cuando otros no lo hacían.

Hablemos ahora en esta crítica de Hitchcock de la trama. El guión de McLaughlin está bastante bien estructurado, si bien no deja de dar la sensación de estar dictado bajo los estándares del cine más comercial. Es un claro síntoma de que estamos ante una película que intenta abordar el mayor espectro de público posible, algo que siempre acaba dando problemas. Del trabajo de Sacha Gervasi no podemos poner demasiadas pegas, se aproxima al mundo interior de Hitchcock con notable talento si bien utiliza recursos de ficción un tanto curiosos como las charlas imaginarias entre Ed Gein y Hitchcock, como si de un par de psicópatas se tratara. Personalmente no es algo que me haya acabado de gustar, porque las obsesiones de Hitchcock no tenían una vertiente de ese estilo, sino puramente sexual. También encontramos unas cuantas licencias en la historia original, como por ejemplo el hecho de que la famosa escena de la ducha fuera dirigida por Alma Reville y no por Saul Bass, una muestra más de la importancia que cobra el personaje de Alma. Pero bueno, son licencias aceptables, más si tenemos en cuenta que están totalmente al servicio de la película.

Sin duda uno de los mayores éxitos de esta historia sea conseguir retratar los miedos de Alfred Hitchcock. Miedo a que la película en la que nadie cree fracase. Miedo a que la mujer que siempre le ha apoyado, aquella con la que ha compartido su vida y su profesión, termine decepcionada con él y se vaya. Miedo a que una vez más esas mujeres rubias y glamourosas que siempre le fascinaron le abandonen tras terminar el rodaje. Miedo a ser una vez más ese director gordo y famoso al que ninguna mujer desea. Y miedo, cómo no, a que el público al que él intenta aterrorizar salga decepcionado de la sala de cine. Un hombre vulnerable que, dejando a un lado sus obsesiones, siempre fue temeroso y tremendamente inseguro.

Hitchcock

Conclusión.
Es una película que me ha gustado mucho. Cierto es que como “making of” de Psicosis no es gran cosa y que como biopic se queda bastante corto, pero es una hermosa historia que nos acerca a la figura de uno de los mayores genios que ha dado el cine. Para todos aquellos que hemos leído la famosa entrevista que François Truffaut le hizo en ese gran libro titulado ‘El cine según Hitchcock’, es evidente qué tipo de hombre era. Y aunque en esta película no están ni de lejos todas las claves para poder entenderle, no me cabe duda de que servirá cuanto menos para acercarlo al gran público. Que guste o no ya dependerá de cada uno, creo que habrá opiniones para todos los gustos. Pero para todos aquellos que han disfrutado de su cine, para los que miran a los pájaros con otros ojos y para los que cierran la puerta del baño antes de ducharse, esta es una película que bien vale la pena visionar.