Hasta los huesos
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Un tema tan delicado como es el de los desórdenes alimenticios estaba, desde hace tiempo, pidiendo ser explorado. Ha tenido que ser una mujer (la guionista/directora Martin Noxon) la que, basándose en su propia lucha contra la anorexia, ideara un libreto que pudiera ser vendido como un film comercial y, al mismo tiempo, como una denuncia en clave de melodrama. Hoy nos ponemos en la piel de Lily Collins para llegar junto a ella ‘Hasta los huesos’.

“A esa voz en tu interior que te dice que no puedes, dile: ¡Al carajo! ¡Al carajo voz!” (Doctor Beckham)

Crítica de Hasta los huesos

‘Hasta los huesos’ (To the Bone) es una comprometida apuesta de Netflix para hacer ver al mundo los peligros de la anorexia, sobre todo, en la adolescencia y post-adolescencia. Tras las cámaras encontramos a Marti Noxon, quien también se ocupa del guión basándose en su propia lucha contra la anorexia. Noxon fue guionista recurrente y productora de ‘Buffy, cazavampiros’ (1996-2003). Con este film estamos ante su apuesta más importante hasta la fecha. Previamente tan sólo se había puesto tras las cámaras en dos episodios de la citada ‘Buffy’. También, y de manera más reciente, filmó un episodio de la serie canadiense ‘Girlfriends’ Guide to Divorce’.

Parece que la experiencia para Noxon con esta película se ha saldado con éxito. Comento esto porque, tras este largometraje, ha podido levantar ‘Dietland’, una serie de creación propia para el canal AMC (responsable directo de la reciente The Terror). La serie fue lanzada en EEUU en 2018.

Volviendo con ‘Hasta los huesos’, el tema que trata es toda una problemática tan complicada, y tan de nuestros días, como la anorexia, la bulimia y los trastornos alimenticios. Problemas que afectan especialmente a las mujeres con una franja de edad de entre los 12 y los 26 años.

Al frente del reparto tenemos a una gran mayoría de protagonistas femeninas. Todas ellas forman un grupo bastante heterogéneo y se complementan notablemente. Ahora bien, el protagonismo se vuelca hacia Ellen (Lily Collins) y las demás van rotando a su alrededor. Ellen es el personaje principal y aquí nos cuentan su historia. Esa historia que la ha llevado al borde de la muerte por su enfermedad. Se puede decir que, prácticamente, toda la película se sustenta en la frágil figura de Lily Collins. La actriz, gracias a su transformación para el papel (y el maquillaje), logra retratar de manera terriblemente real a una especie de espectro viviente. Una joven que a cada paso parece a punto de romperse. Resultan estremecedoras sus escenas en la báscula, o ya en el tramo final cierto plano picado de su cuerpo desnudo en posición fetal. Sobrecogedora interpretación la de esta joven intérprete.

Del resto del casting difícilmente nadie puede destacar al nivel de Collins. Quien más se aproxima es Alex Sharp (Luke) que comparte con ella bastantes minutos en pantalla. El actor encarna a un muy amanerado bailarín británico. Un tipo que parece decir siempre lo primero que se le pasa por la cabeza. Luke acabará perdidamente enamorado de Ellen. Serán parte de esos sentimientos los que despierten en ella un mayor miedo al fracaso en su terapia, resucitando a fantasmas de su pasado.

Mirando la ficha del casting, seguramente al lector le llamarán la atención los nombres de Keanu Reeves y Lili Taylor. Para ambos van dos papeles bastante cortos, aún más el de ella. El famoso Keanu Reeves cuelga las armas de John Wick para dar vida al doctor Beckham. La mayoría de sus escenas son sentado o entrando al plano para sentarse/apoyarse y recitar sus diálogos. Este papel no contiene ningún secreto para un actor de su recorrido… y cumple cuando tiene que calmar los ánimos o levantar la moral de su grupo.

Por su parte, Lili Taylor tiene exactamente dos secuencias. La primera cuando acude a una terapia familiar de grupo del Doctor. La segunda ya en el tramo final de la cinta. Esta última es, además, una declaración de intenciones por parte de la directora acerca del viaje vital de la “nueva” Ellen. Una joven que debe renacer para dejar atrás a la antigua y a sus miedos y fantasmas. A pesar de ser, junto a Reeves y Collins de los más conocidos, Taylor no levanta el nivel del resto cuando aparece en pantalla, aguantado el mismo registro en sus dos escasas apariciones.

Tan solo destacando Lily Collins, a la película le queda la energía que le imprime su directora. En este caso, un ritmo cansino como el devenir de su protagonista. Una chica movida de un lado a otro por un padre que se niega a verla, una madre que prefiere vivir su vida lejos de ella, y una culpa que arrastra señalada por una muerte que le achacan. Una muerte que, según la historia que cuentan en la película, ella provocó.

La cinta contiene muchas aristas en su guión y pretensiones, tantas que al final deja bastantes cabos sueltos, no solo con lo que tiene que ver con el futuro de los miembros de la terapia, sino el de la misma Ellen. Parece, llegado su tercer acto, que se ha eliminado mucho material para ser lanzada como largometraje y no como mini-serie. Ese formato quizá hubiera ayudado a redondear el conjunto y llenar huecos que quedan a la imaginación del público. Amén de tener un mayor impacto, sobre todo con el apoyo de Netflix. Además, se podría decir que un formato de miniserie hubiese ayudado a eliminar cierto tono esquemático que puebla todo el metraje. Así las cosas, esta cinta con la anorexia y los desórdenes alimenticios como tema central, bien podría ver éste sustituido por el alcoholismo o las drogas y no habría ninguna diferencia en su devenir.

En resumidas cuentas.
Finalizo esta crítica de Hasta los huesos, una película interesante aunque globalmente nada memorable. Supone un acercamiento a una lacra que, día a día, afecta a una de cada cien mujeres en España (también hombres, aunque minoritariamente). Un film que si ya solo sirviera para ayudar y concienciar, sin duda, debería ser considerado un éxito. Finalmente, alabar (una vez más) el trabajo de Lily Collins y su valor. Valor ya no solo a la hora de encarar su papel en este film, sino también para atreverse a bordear físicamente un aspecto tan alejado del glamour con el que Hollywood quiere vender a sus jóvenes estrellas.

Tráiler de Hasta los huesos