Extremadamente cruel, malvado y perverso
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Su juicio fue el primero en ser televisado a todo Estados Unidos y parte del extranjero. Su magnética personalidad enamoró a muchas mujeres que creían firmemente en su inocencia y le regalaban sonrisas en las vistas. El propio juez llegó a decirle que le gustaría tenerlo como compañero. ¿Cómo se desarrolló el periplo judicial de Ted Bundy? Es hora de descubrirlo en… ‘Extremadamente cruel, malvado y perverso’.

“Muy pocos son capaces de imaginarse la realidad”.-Johann Wolfgang von Goethe.

Crítica de Extremadamente cruel, malvado y perverso

‘Extremadamente cruel, malvado y perverso’ es una mirada intencionadamente especial a la figura de Ted Bundy. Estoy seguro que, a día de hoy, muchos jóvenes no conocen a este sujeto. Así pues, y para no perjudicarles el visionado de la película, no ahondaré en ninguno de los hechos que se le imputaron. Eso sí, una vez que hayan visto el film busquen información del individuo. Seguro que quedan muy sorprendidos…

Expuesto lo anterior, la película parte de las vivencias de Elizabeth Kendall (Liz) expuestas en su libro. Un libro titulado ‘The Phantom Prince: My Life with Ted Bundy’ y en el que expone su relación con el individuo aquí retratado. Por otra parte, esta película se puede completar con la serie documental ‘Las cintas de Ted Bundy’. Esta serie también es obra del director Joe Berlinger y recoge material inédito de la época.

Precisamente la época, mediados y finales de los 70, queda bastante bien retratada en el film. Esto se consigue gracias a los colores empleados en la fotografía, el vestuario con las réplicas de las prendas de Bundy y el diferente atrezo (teléfonos, televisores, coches, radios…). La ambientación conseguida juega muy a favor de la credibilidad de lo que vemos en pantalla.

Según lo comentado, todos los apartados del film se centran en mostrarnos cómo era la personalidad amable de Ted Bundy. En este sentido, se huye de cualquier detalle escabroso y no se muestran ningún tipo de imágenes desagradables. La intencionalidad de Joe Berlinger con todo esto es muy clara. El realizador busca engancharte con la carismática y egocéntrica personalidad de Bundy para que, llegado el momento, quedes impactado. Un tremendo shock final que nos retrotrae directamente hacia la frase de presentación: “Muy pocos son capaces de imaginarse la realidad”. Al terminar el visionado será inevitable que te llegues a plantear cómo un hombre culto, educado y encantador (todo esto en apariencia) como era Bundy pudo cometer las aberraciones imputadas. Esta es la gran apuesta de Berlinger: dejarte en shock, hacer que te hagas preguntas y picarte la curiosidad.

Para desarrollar todo lo anterior, Berlinger opta por un montaje dividido en dos segmentos muy claros. En el primero presenciamos el enamoramiento de Ted y Liz, y los primeros escarceos policiales, carcelarios y judiciales de Ted. El segundo segmento es ya puramente judicial siguiendo todo el mediático juicio celebrado en la corte de Florida en 1979. Aquí vemos la estrategia de Bundy y su gran valía como abogado. Además, es en esta parte cuando se incorporan nuevos personajes: su nueva novia, el juez, el fiscal y el compañero de trabajo de Liz. Ambos segmentos funcionan a un gran nivel (especialmente el segundo) y contribuyen a lo comentado anteriormente: resaltar la figura pública de Ted y, en menor medida, la de Liz. Claramente ella queda tapada por la mediática personalidad y empuje de él.

“Todo saldrá bien. Soy inocente”. American Psycho.

Respecto a las actuaciones, bien se puede decir que esta es “la película de Zac Efron”. En su carrera han predominado las comedias y las cintas intrascendentes casi siempre sacando a relucir su cara bonita y musculitos. Aquí las cosas cambian y demuestra un nivel altísimo y deja claro que ha estado bastante desaprovechado. Es cierto que también hace uso de su físico para ayudar a retratar a Ted Bundy, pero no menos cierto es que su performance nos atrapa totalmente. Efron recrea a un hombre de buena educación y formas, un conquistador capaz de seducir a cualquier chica y público. Tal es el grado de convicción con que ejecuta su actuación que nos somete tanto como a Liz. Esto significa que, durante el visionado del film, seremos incapaces de creer los abominables crímenes que se le van imputando a su personaje. Increíble y claramente nos ponemos de su parte.

La otra gran protagonista es Lily Collins con otra gran labor encarnando a Liz Kendall. La joven actriz nos entrega a una chica tremendamente dulce, una frágil madre soltera en busca de compañía. Precisamente, el carácter inocente de Liz es aprovechado por Ted para conquistarla plenamente. Tan es así que Liz llega a decir que a su lado se siente en la cima del mundo. Digamos que ambos establecen una relación de dependencia marcada por el carácter y presencia de Ted. Él necesita su apoyo incondicional y ella necesita a su perfecto compañero. A lo largo del metraje Collins pasa por diferentes estados todos muy bien resueltos: alegría, tristeza, depresión, negación y culpa. Finalmente, acaba entregada a la rabia y la liberación en una gran secuencia que es pura catarsis.

Entre los secundarios el nivel también es excelente. Para empezar hay que resaltar muy merecidamente la labor de una irreconocible Kaya Scodelario. La actriz aparece perfectamente maquillada como Carole Anne Boone, la novia definitiva de Bundy. Ojo a como Scodelario retrata a una auténtica creyente y como destaca en sus escenas con Efron. De hecho, como pareja compartiendo plano funciona mejor que Lily Collins. Por otro lado, tenemos a un orondo Haley Joel Osment que encarna a un compañero de trabajo de Liz que servirá de punto de apoyo para ella.

Finalmente, en la parte judicial hay que alabar a un gran John Malkovich como el juez Edward D. Cowart. El veterano actor sabe mezclar perfectamente la autoridad y el paternalismo para ponerle barreras al show de Bundy. Finalmente, Jim Parsons actúa como el fiscal Larry Simpson. Hay que decir que su personaje se ve tan sorprendido como todos por lo que va sucediendo en el juicio mientras intenta aportar las pruebas definitivas.

En conclusión.
Finalizo esta crítica de Extremadamente cruel, malvado y perverso. Es muy claro que, a nivel cinematográfico, Joe Berlinger ha empleado las mismas tácticas que Ted Bundy en los juicios. Berlinger consigue hacernos creer que estamos ante un hombre inocente sometido a un juicio injusto y a pruebas adulteradas. Todo está montado así para que el final funcione como lo hace y para servir de mensaje de advertencia. Muy buen trabajo, sin duda.

Tráiler de Extremadamente cruel, malvado y perverso