El vacío
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Con un bajísimo presupuesto, Jeremy Gillespie y Steve Kotanski filman un claro homenaje al género de terror con diferentes referentes obvios. Bajo una premisa digna de un episodio de ‘The Twilight Zone’, preparémonos para ver lo que se oculta en… ‘El vacio’.

Crítica de El vacío

El cine de terror reciente parece mirar al pasado más que a otra cosa… propuestas como la que nos ocupa en esta reseña e incluso series de televisión como ‘Stranger Things’ se han inspirado fuertemente en el cine de Carpenter, Spielberg, Dante… e incluso en los compositores de la época, maestros como el propio Carpenter o Goldsmith, entre otros. De esta forma, y bajo un planteamiento digno de ‘The Twilight Zone’, esta cinta de ‘El vacío’ ofrece, durante sus 90 minutos, un film que bebe de múltiples fuentes y presenta una serie concesiones a géneros tales como el terror de Lovecraft. Un tipo de cine y producciones que se están viendo muy homenajeados actualmente.

Entrando en materia, ‘The Void’ ofrece, por debajo de sus capas de homenajes y elementos a ese tipo cine, una cierta sensación de dejadez por parte de sus responsables en el guion. Me explico, estamos ante una propuesta que atrae más por su nostalgia que por su contenido, algo que realmente termina por decepcionar al no poder conectar con el grupo de protagonistas que se nos presenta. En este sentido, el problema principal lo encontramos al no entender ciertos comportamientos de algunos personajes (por ejemplo, el de Aaron Poole que parece un novato y para colmo es el sheriff) y aunque se agradecen ciertos giros de guión (sobre todo en lo que concierne a la identidad del líder de la secta), no termina de cuajar… Además, de otros personajes que podrían ser interesantes apenas se cuenta nada (ejemplo, el padre y el hijo que persiguen al joven herido llevado al hospital).

Quizás para tapar las múltiples carencias del libreto, sus responsables tiran por un camino de homenajes y de diseño de criaturas muy solvente. De hecho, todo lo que tiene que ver con la producción y los FX son realmente excelentes. En lo que respecta a la recreación de criaturas, hay que confesar un gran trabajo de imaginación y cariño por el material, además de su total y sentida admiración hacia gente como Carpenter o Lovecratf.

Por otro lado, la música es un puro tributo a John Carpenter (por su uso de sintetizadores) y Jerry Goldsmith, sobre todo por varios pasajes musicales que recuerdan enormemente al maestro de la coleta. Finalmente, también hay que destacar la cuidada atmósfera del hospital donde se desarrolla toda la acción (uno de los puntos fuertes de la obra) y su cuidadísima fotografía.

En conclusión.
Finalizo esta crítica de El vacío, un film del que poco más se puede rascar dejando al margen sus homenajes al género fantástico y de terror de los 80. Una película cuyo guión no termina de ser tan sólido como se pretendía en un principio y a pesar de su buena atmósfera y FX artesanales la cinta no termina de destacar para incorporarla a las “grandes ligas del género”.

Tráiler de El vacío