El regreso de Mary Poppins
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Han pasado más de 50 años pero la magia, las canciones y los buenos sentimientos no pasan de moda. Y no pasan de moda porque la niñera que todos habríamos querido tener de pequeños los vuelve a poner de actualidad. Ya la conocéis y hoy asistimos a su segunda venida en… ‘El regreso de Mary Poppins’.

“Desaparecida, pero no olvidada”.-Mary Poppins.

Crítica de El regreso de Mary Poppins

Muchos años pasó Walt Disney persiguiendo a Pamela Lyndon Travers para que Mary Poppins fuera una realidad en cines. Finalmente, la escritora cedió y su personaje vio la luz en la gran pantalla en 1964. La película inmortalizó a Julie Andrews que ganó el Oscar de 1965 y pasó a la posteridad como la querida niñera.

Más de medio siglo después, la famosa institutriz nos vuelve a visitar gracias a ‘El regreso de Mary Poppins’. Esta nueva película se basa en una serie de historias del personaje publicadas por Travers entre 1935 y 1988. De adaptar estas historias al guión cinematográfico se ha ocupado David Magee. Anteriormente, Magge ya había demostrado su valía adaptando obras de otros autores como Yann Martel. Por su parte, en la dirección encontramos a Rob Marshall, realizador con sobrada experiencia en musicales.

Como secuela que es, ‘El regreso de Mary Poppins’ presenta varios guiños al original. De hecho, todo el film es un gran homenaje a la cinta de Robert Stevenson. Algunos de los easter-eggs son: la presencia de la vieja cometa verde, la casa familiar de la calle del Cerezo, el almirante Boom y sus cañonazos horarios, los pingüinos bailarines… En definitiva, el metraje es una celebración de la película de 1964.

Por su parte, en los números musicales encontraremos de todo. Aquí veremos nuevas y mágicas representaciones. Es el caso de “Can You Imagine That?”, un número submarino que invita a la imaginación. También se volverá a combinar la imagen real con los dibujos clásicos. Esto sucede en “A Cover Is Not the Book” con Blunt y Miranda a un gran nivel (ojo a la rapidez vocal de Miranda). Por supuesto, también habrá réplicas de números pasados. Me refiero al “Trip a Little Light Fantastic” que cambia los deshollinadores clásicos por los faroleros. Finalmente, atención al poderío de Blunt cantando “The Royal Doulton Music Hall”. En fin, hay de todo.

En la trama, y bajo todo el colorido y canciones, encontramos dos temas centrales. Estos son: la pérdida de la imaginación al crecer y los abusos bancarios. El primer mensaje está representado por Michael y Jane Banks. Al crecer cuestionan y niegan toda la magia que vivieron de niños con Mary Poppins. Esto se nota más en Michael que ha perdido a su esposa y tiene que asumir responsabilidades. Se adivina en él un cierto parecido al hombre serio que fue su padre.

Por otro lado, el tema de los abusos bancarios queda patente en el préstamo que Michael debe devolver. El abusivo castigo, si no reintegra la cantidad en plazo, supone el embargo de la casa familiar. Además, también entra aquí en juego las malas intenciones de William Weatherall Wilkins. Como podemos apreciar, el guionista David Magee ha dotado de un trasfondo adulto a un film infantil y familiar como es este.

“Casi perfecta en todo”. El regreso.

Por parecido físico, Emily Blunt es una buena elección como relevo de Julie Andrews. Ahora bien, Blunt termina un poco por debajo de Andrews. Julie Andrews conseguía impregnar a su Mary Poppins de una personalidad amable y cariñosa, aun siendo estricta cuando tenía que serlo. Sin embargo, esa amabilidad y cariño no se aprecia en Emily Blunt en las secuencias normales. Los números musicales ya son otra cosa y ahí sí que Blunt se muestra divertida y amable. Emily Blunt ha dibujado su propia Mary Poppins. Ella misma lo dijo: “Me sumergí en los libros para encontrar mi propia versión”. Al final ha hecho un buen trabajo. Pero si comparo, me quedo con la versión de Julie Andrews.

Por su parte, Lin-Manuel Miranda viene a representar el papel de Dick Van Dyke en la original. No es el mismo personaje porque de Bert (Van Dyke) nos dicen que está de viaje. El rol de Miranda es el del farolero Jack. Ahora bien, su misión es la misma que la de Bert. Esto es, acompañar y ayudar a Mary Poppins y los niños. Miranda es todo amabilidad y buenos sentimientos. Nada se le puede reprochar, da gusto verlo y cumple muy agradablemente. No obstante, tampoco supera a Van Dyke cuyo Bert se mimetizó por completo con la película original y con Julie Andrews.

Esta vez los infantes a cuidar son Joel Dawson como Georgie Banks, el pequeñín. Pixie Davies como Anabel Banks, la hermana. Y, finalmente, Nathanael Saleh como John Banks, el que más ha salido a su padre y a su abuelo, especialmente en las orejas. Los tres hacen lo que tienen que hacer en un film de estas características: pasarlo bien y no caer mal. Y ambas cosas las logran con holgura. Además, resultan bastante más activos que sus predecesores y llegan a protagonizar una muy lograda secuencia de acción animada.

Los antaño niños, Michael y Jane Banks, son ya unos adultos interpretados por Ben Whishaw y Emily Mortimer. Ambos entregan unos personajes muy amables y propios de este tipo de films familiares. Ben es el más serio y con ramalazos agrios heredados de su padre, pero también debido a la pérdida que ha sufrido y a su responsabilidad. Especialmente sentido es su momento en soledad recordando a su esposa. Emily, por su parte, entrega una chica vital y que realmente cae bien. Jane ha seguido el camino activista de su madre, sólo que cambiando el derecho a voto de las mujeres por los derechos de los trabajadores.

El resto del casting se completa con las apariciones de conocidos artistas. Julie Walters hereda el papel que antes fue de Hermione Baddeley, la asistente Ellen. David Warner hace lo propio con el Almirante Boom (Reginald Owen). A su lado no puede faltar Míster Binnacle cargando el cañón (antes Don Barclay, ahora Jim Norton).

Los nuevos personajes son: Topsy, la prima lejana de Mary Poppins interpretada por Meryl Streep en plan show extravagante. William Weatherall Wilkins es el nuevo director del banco interpretado por un muy correcto y de intenciones ocultas Colin Firth. Finalmente, breve cameo para la inmortal Angela Lansbury como la vieja vendedora de globos. ¡Ah! y no me puedo olvidar de la aparición de Dick Van Dyke dando vida a un personaje distinto de Bert. Importante destacar que Julie Andrews rechazó participar en el film. Julie entendía que tenía que dejar todo el espacio a Emily Blunt porque ahora ella es la estrella.

En conclusión.
Finalizo esta crítica de El regreso de Mary Poppins. Este es un film que cumple con lo prometido y esperado. No supera a su antecesora y tampoco lo pretende respetando absolutamente su legado. Un legado al que rinde un gran, continuo y nostálgico homenaje sabiendo replicar su espíritu “sencillo” e infantil. Y esto, que puede parecer poco, en realidad ya es mucho.

Tráiler de El regreso de Mary Poppins