El origen del planeta de los simios
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Y llegará un día en que los simios heredarán la Tierra, el hombre ya no estará al mando y presenciaremos un nuevo origen en el que la historia será reescrita. Ese día se conocerá un nuevo inicio de todo… os lo cuento en esta crítica de El origen del planeta de los simios.

“¿Quién es César?”.

El Origen del Planeta de los Simios

Crítica de El origen del planeta de los simios

Nos encontramos aquí con una precuela del filmEl planeta de los simios, una precuela que se acerca muchísimo más al film original dirigido en 1968 por Franklin J. Schaffner que al del 2001 de Tim Burton, al menos en lo que yo recuerdo del argumento de ambos films. Y bueno, el tema resulta curioso porque esta precuela se realizó a la vez como remake, ya que no hay que olvidar que a la cinta de Schaffner le siguieron varias continuaciones y precuelas de calidad cada vez menor.

Esta nueva versión de ‘El origen del planeta de los simios’ dedicó buena parte de su metraje a que fuéramos viendo en pantalla la vida, progresos y desgracias que el chimpancé llamado César va experimentando. Así las cosas, cuando el director Rupert Wyatt se quiso dar cuenta, nos encontrábamos ya casi al final del film y no habíamos tenido nada o casi nada de la acción, ni de la revolución prometida en los pósters y en los tráilers que anunciaban la película en su momento.

César

Cierto es que tuvimos nuestras buenas dosis de evolución, pero a la vista de según qué imágenes uno esperaba algo más, de hecho, uno siempre espera algo más de un film que se titula ‘El origen del planeta de los simios’. Entiendo que no se puede dejar todo o casi todo para el final, es más, pienso que Rupert Wyatt vio que se quedaba sin metraje y sin presupuesto… y que no había terminado de contar la historia en su totalidad. De ahí que nos encontrásemos con unas escenas insertadas tras los créditos, en las que, deprisa y corriendo, se trató de llegar a un final que no entró en los más de 100 minutos de película. Todo ello por estar ante una obra que, en mi parecer, quedó “totalmente inacabada” en el metraje inicial. De esta manera, en los créditos finales, se expusieron a toda velocidad las consecuencias de la llamada “gripe del simio” en la población mundial.

Y es que en el film, y a pesar de enlazar sutilmente con la obra de Schaffner (esas noticias en el Telediario y la Prensa sobre unos astronautas…), al final Wyatt dejó en manos del espectador/a la resolución de varias cuestiones sobre cómo se llegó totalmente a esa situación. Algunos dirán que esto puede ser bueno, pero cuando has tenido la oportunidad (y el presupuesto) para contar un “origen” hay que hacerlo completamente, y no dejar de alguna manera la obra “inacabada” o terminarla a toda prisa, más si cabe cuando antes te has tomado tu buen tiempo y has contado la historia a un ritmo mucho más “relajado”.

Revolución

El peso actoral del film recayó prácticamente en la totalidad de las espaldas de un actor en alza como es James Franco, que aquí dio vida a Will Rodman, el científico creador del fármaco ALZ-112. A Franco le acompañaron Freida Pinto como la veterinaria Carolina y algunos secundarios de nivel como John Lithgow (entrañable su papel como padre de Will y el cariño que le llega a coger a Cesar) y Brian Cox (jefe de un refugio de animales). Destacó también el aporte de David Oyelowo (uno de los jefazos de GEN-SYS) y Tom Felton (hijo del personaje de Brian Cox y cuidador del refugio).

Freida Pinto y James Franco

Pero los verdaderos protagonistas del film fueron los chimpancés, gorilas y orangutanes generados por ordenador con técnicas similares a las de Avatar (James Cameron, 2009), y con una captura de movimientos en las que la estrella principal fue, una vez más, Andy Serkis como el ya citado Cesar,  un “chimpancé especial” del que se hace cargo Will desde pequeño y al que va enseñando y observando sus progresos… a la vez que desarrolla una versión mejorada del ALZ, la 113.

La creación de César y su hábitat fue realizada por los profesionales del estudio Weta Digital que ya trabajaron anteriormente en ‘Avatar’ y en la trilogía de ‘El señor de los anillos’. Al margen de la captura de movimientos y animaciones, se usaron también imágenes fotorrealistas de los simios y demás… el resultado, a pesar de ser notable y de destacar especialmente a la hora de crear a los gorilas (fabulosos) y a los orangutanes (también espléndidos), cantó lo suyo en determinadas escenas con los chimpancés, escenas en las que uno se da cuenta que al margen de “cantar” también les faltaba ese “algo” que un animal vivo (o un humano metido en un traje) aporta al “personaje”.

Chimpancés

En conclusión.
Finalizo esta crítica de El origen del planeta de los simios, una cinta en la que creo que a Rupert Wyatt se le ofreció una buena oportunidad de volver a contar un origen mítico del cine y se quedó a medio camino, es decir, contó una parte del origen… pero dejó mucho al libre albedrío. En consecuencia, un film que podía haber sido un notable y completo film, bien puede resumirse en esta frase: “a la película le sobró evolución y le faltó revolución”.

Curiosidades.
-En un momento del film podemos observar a César con una réplica de la Estatua de la Libertad en un bonito guiño/homenaje al film de Franklin J. Schaffner.
Andy Serkins se ha especializado en dar vida en pantalla a criaturas animadas como Gollum (Trilogía de ESDLA), Kong (‘King Kong’-2005) y aquí a César. Como consecuencia de esto el propio Andy se ha implicado intensamente en desarrollar el arte y la capacidad de interpretación dentro del mundo digital, y actualmente, dirige ‘The Imaginarium’, unos estudios y una escuela con sede en Londres que ofrece servicios para cine y videojuegos, con producción de material propio. Este estudio funciona como laboratorio de emergentes artistas visuales y del espectáculo, explorando nuevas aplicaciones de la técnica de captura de movimientos.

Tráiler de El origen del planeta de los simios