Daybreakers
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Los vampiros son una buena fuente para crear historias (y dinero), por lo que tanto sus formatos como sus variantes son muy numerosos. En esta ocasión, los Spierig Brothers (Michael y Peter) nos sirven una ración de chupasangres de lo más variopinta. Tal y como decía un medio americano que ahora no recuerdo: “esto no es Crepúsculo”. ¡Y qué razón tenía! la falta de sangre que tiene esa saga, se ve compensada aquí con litros y litros de hemoglobina. Pasad y serviros una copa, pero con el chubasquero encima de la camisa porque esto es… ‘Daybreakers’.

Daybreakers

Crítica de Daybreakers

No sería justo hablar de ‘Daybreakers’ como pura serie B porque hace gala de unos efectos y una voluntad bastante decentes. Lo que ocurre es que el presupuesto y los medios no acompañan tanto… pero para nada hablamos de una película con malos efectos o con una trama penosa. En la película, y en los hermanos realizadores, se aprecian muchas ganas y mucha ilusión, y cuando esto sucede el resultado suele siempre ser positivo.

Partiendo de un guión de cosecha propia, los hermanos Spierig nos traen una película que da una nueva vuelta de tuerca al cine vampírico. Cierto es que los más puristas optarán o bien por maldecir o bien por ignorar esta obra, mientras que los que la puedan encontrar atrayente serán los que han disfrutado de películas como ‘Blade’ o la serie ‘Moon’. Y es que aquí se recuperan ciertos mitos, por ejemplo: los vampiros expuestos al sol sí se queman, cosa que no ocurre en ciertas adaptaciones “crepusculares”. En ‘Daybreakers’ han tenido en cuenta esto y lo veremos cuando tengan que hacer incursiones diurnas portando unos trajes aislantes del sol, o conduciendo coches que poseen un método para tintar los cristales de negro y conducir por la pantalla del ordenador de a bordo. Son pequeños detalles que reflejan cómo han adaptado la leyenda vampírica a su manera, pero respetando los principios básicos.

Daybreakers

Además, contamos con un trío de actores conocidos para llevar el peso de la película, pese a que tampoco hubiera pasado nada de no contar con ellos. Me refiero a Ethan Hawke, Willem Dafoe y Sam Neill, que están al servicio del film para intentar, cada uno a su manera, como intentar convertir una película de poca llegada en algo interesante de ver. Particularmente, Dafoe encarna uno de los papeles más inverosímiles que le he visto. Aquí es un vampiro que no se alimenta de sangre humana y que quiere dar con un sucedáneo que sirva para alimentar a los vampiros sin necesidad de humanos.

En cuanto al diseño de producción destaca el hecho de ver como la urbe más tecnológica se convierte en una noche eterna, como los vampiros son capitalistas… y lo bien representada que está la ciudad en general no es algo fácil de conseguir. Como he dicho antes, hay muchas ganas y creo que esa energía la enfocaron bastante bien creando un mundo muy natural pero marcado por la falta de humanidad (en los dos sentidos, el real y el ilustrado).

Por otro lado, la cinta tiene sus cosas malas. Por ejemplo, en ciertos momentos la trama hace aguas a mitad de la película y las incoherencias hacen acto de presencia. Pero también es cierto que podía haber sido mucho peor… y es que conseguir que algo así no caiga en el ridículo más espantoso sino que mantenga el tipo como algo creíble y serio durante sus 98 minutos es toda una proeza. No llega a ser lo que muchos vaticinaban pero entretiene (que en los tiempos actuales no es poco) y sirve para seguir teniendo el ojo fijado en estos dos hermanos que se van consolidando en el cine de terror y ciencia-ficción con títulos como ‘Predestination’ (2014) o ‘Saw VIII’ (2017).

Conclusiones.
Finalizo esta crítica de Daybreakers, un valiente acercamiento al género vampírico más radical que cuenta con unas cuantas escenas bastante sangrientas y no aptas para menores. Es una adaptación tan innecesaria como queramos nosotros que sea puesto que puede llegar a entretener más de lo que uno cree. Doy fe de ello, que no esperaba nada y me encontré con algo que empieza a experimentar hacia otras direcciones y directrices de las que se siguen habitualmente en este género. Es de agradecer si se hace bien, como es el caso.

Tráiler de Daybreakers